Redacción Deporpress | Duró seis meses en la isla, pero forjó sus primeros pasos en la Segunda División para acabar aterrizando en la élite. Con 29 años, Abdón Prats ha madurado en su fútbol para instalarse en la primera plantilla del club de sus amores: el RCD Mallorca. El ariete, uno de los héroes bermellones del penúltimo ascenso a la élite, sigue instalado en la Primera División.
En un reportaje concedido para LaLiga, su familia cuenta su crecimiento como futbolista y persona, a través de la figura de sus abuelos, padres y su tío: el exguardameta Toni Prats.
En el Tenerife, Prats sumó apenas 300 minutos, repartidos en cerca de 300 minutos, donde se marchó huérfano de asistencias y goles. Al año siguiente, haría un papel respetable en el Mirandés -5 goles y 2 asistencias-, pero su explosión vino en Segunda B, primero en el Racing y luego con el ascenso del Mallorca al fútbol profesional, donde fue pieza importante tanto en esa vuelta como en el ascenso al año siguiente a Primera. Sus mejores números en la categoría de plata serían firmados en la 2020/21: 10 dianas y 3 pases de gol.