Redacción Deporpress | La Parrillada O Breixo, en Boqueixón, fue el escenario donde se puso el broche final la temporada en el seno de la SD Compostela. Plantilla, cuerpo técnico, directiva y trabajadores del club se juntaron en una tranquila cena para despedir una una difícil temporada, que concluyó con el descenso a Tercera División.
La dureza de lo vivido esta campaña se palpaba sobre unas miradas alicaídas, pero con las ganas de desperdirse de los que fueron compañeros de batallas a lo largo de estos meses.
Con el partido del Liverpool–Sevilla (1-3) como telón de fondo, al que de vez en cuando todos ojeaban sin demasiada emoción se recordaron anécdotas y momentos, esas que regalan la convivencia de los deportes colectivos, que son una escuela de la vida porque al fin y al cabo el ser humano está hecho para compartir.
Las palabras más cariñosas del presidente, Antonio Quinteiro, se las llevó uno de los presentes, que se convirtió, sin pretenderlo, en el protagonista de la noche. Marcos Rodríguez, tras dos temporadas portando con tesón el escudo de la SD Compostela, se retira del mundo del fútbol.
El exjugador del Tenerife (7/1/1984), siempre discreto, no pudo contener la emoción cuando sus compañeros le obsequiaron con su camiseta enmarcada. El nudo en la garganta de Marcos le dificultaba expresar los motivos de su decisión: ante todo su familia y la ilusión de nuevas metas por conseguir.
Las lágrimas de emoción entre muchos se entremezclaron con los abrazos, esos que desean la mejor de las suertes y que quieren decir un hasta pronto aunque suene a despedida. Muchos se llevan la mochila del aprendizaje ante la adversidad y, a pesar de la incertidumbre del futbolista al terminar cada campaña, dejan Santiago de Compostela con el carpe diem de lo más importante ahora: disfrutar de la familia y los amigos.
Y a ti, Marcos, gracias por tu compromiso, por ser un jugador ejemplo, un trabajador nato, por tu templanza y tu calma, por tu profesionalidad y por elegir portar la camiseta del Compostela y defenderla con sentimiento en la medular. Desde la Esedé te deseamos toda la suerte en tus propósitos, que sabemos que alcanzarás.
(Fuente: web oficial SD Compostela)