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Un ex del Tenerife, cerca de su retirada a los 32 años

Redacción Deporpress | Un ex del Tenerife, cerca de su retirada a los 32 años. El que fuera delantero blanquiazul, Joselu Moreno, está cerca de decir adiós al fútbol por una “bacteria con efectos irreversibles”. El jugador ha contado su calvario en Relevo.

El pasado 30 de junio terminó su ciclo en el Lugo. Desde entonces, está sin equipo. “Todos me preguntaban por qué no juego y por qué rechacé ofertas en verano. A mis 32 años, es prácticamente imposible recuperarme”.

El ariete natural de Cartaya comenta cómo empezó a sentir dichos problemas. “En Lugo noté los problemas en la rodilla, que perdía fuerza y velocidad. Sin esas cualidades, soy un cero a la izquierda. Mientras entrenaba un día, me di cuenta de que me pasaban por encima: en los partidos cortos, en las carreras. Pedí unas pruebas, pero no salía nada”. Hasta que visitó la clínica del doctor Ripoll. “Me dijo sin hacerme resonancia que tenía el ligamento cruzado roto. Me quedé en estado de shock. Acudí al doctor Cota y me corroboró dicho diagnóstico. Fue un palo duro”.

Joselu ha intentado recuperarse, sin éxito. “He parado los meses necesarios, pero nunca he estado cuatro días bien. La rodilla se hincha e inflamaba, creándose líquido y con dolores. No entendía. Los doctores me comentaron que tenía una sinovitis reactiva, que había rodillas que eran como ‘moscas porculeras’. Entraba tres días y tenía que parar dos… Era como un bucle. En las resonancias, salía que todo estaba bien. Solicité un cultivo y ahí apareció mi enemiga: una bacteria”.

Una vez detectado el problema, ha buscado remedios, pero no encuentra la luz al final del túnel. “En verano me operaron de nuevo y me hicieron una limpieza. Estuve un mes ingresado, con antibióticos intravenosos. Pensábamos que se había eliminado, pero en mi recuperación en Huelva, la rodilla se me hinchaba de nuevo en los entrenos. La bacteria ha dañado todo lo que me pusieron nuevo, huesos y ligamentos. Seguramente, deba pasar de nuevo por quirófano».

Una afección que no solo golpea físicamente, sino también a nivel mental. “Lo he pasado mal. No estoy recuperado. Quería seguir disfrutando del fútbol. He hecho lo imposible y llorado mucho, pero no me da para más”.

Joselu militó dos temporadas en la isla, con un arranque espectacular. Luego, no pudo volver a encontrar el camino del gol. Intentó reencontrar sensaciones en Lugo, donde lo reclutó Mauro Pérez, en el equipo donde dio sus mejores números. El calvario de las lesiones terminaría por torcer su prometedora carrera.