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Un ex blanquiazul recuerda su polémico fichaje por el Tenerife

Redacción DeporPress | Un ex blanquiazul recuerda su polémico fichaje por el Tenerife. Un ex del CD Tenerife ha sido protagonista en las últimas horas. Mista ha concedido una entrevista a Relevo y ha hablado sobre su polémica salida del Real Madrid destino Tenerife. Además, el atacante ha hablado de la gran relación que aún guarda con un sacerdote de la isla.

Su polémica marcha del Real Madrid.- «Termino de jugar un fin de semana con el Castilla y, de repente, Manolo (García Quilón, su representante) me dice: «Oye, Miguel, que he estado revisando las cosas. Tenemos un equipo de Primera que apuesta por ti. Vamos a hacer esto». Y me explica un poco los pasos que vamos a seguir. Le dije: «Si tú crees que es lo mejor y tengo oportunidad de jugar en Primera, vamos para adelante». Cojo un avión a Tenerife, me voy a un hotel (se ríe) en el norte, en el Puerto de la Cruz. Me deja allí escondido de todo el mundo. Llego una noche, esa mañana ya se presentó la denuncia y al día siguiente se hizo todo público. Todo el mundo buscándome. Llamé a mi casa y les dije a mis padres: «Por favor, no os asustéis de lo que va a pasar, porque vamos a montar una gorda. He denunciado al Madrid por el Decreto 1006. Vamos a ver qué pasa». Estoy como dos días recluido en un hotel prácticamente solo. Y ya el bueno de Javier Pérez me llama, me lleva al estadio, me presenta con el equipo y, a partir de ahí, a entrenar hasta que el juez dictaminase la sentencia. Entre comillas, ganamos, porque no eran los 1.000 millones que entonces pedía el Madrid, pero me hizo famoso por algo que no me hubiese gustado. También es verdad que yo tenía muchas ganas de jugar en Primera División, de demostrar, y fue gracias a Manolo porque tomó una decisión -aparte de representante es abogado- y me asesoró muy bien y se hizo aquello».

Su relación con un sacerdote tinerfeño.- «Me preguntó un poco, me hizo de psicólogo, me preguntó por qué. Y la realidad es que yo no sabía por qué me podía quejar. No sabía si era porque había vivido una situación muy desagradable, de mucha presión, y al final me estaba quitando la tensión de encima así, o no sé por qué. Le expliqué un poco y me preguntó, porque él es cura: «Pero, hijo mío, ¿no te das cuenta lo que te quiere Dios? Fíjate en la vida que tienes». Y es verdad que me hizo cambiar un poco la percepción sobre mi vida en aquel momento. Dije: «Es verdad, si soy el más privilegiado del mundo porque voy a hacer lo que siempre soñé de pequeño, que es jugar al fútbol en Primera división. Mi familia, gracias a Dios, está bien». Me cambió un poco la percepción de mi vida y se puede decir que recuperé otra vez la fe. Yo vengo de un pueblo en el que somos muy cristianos, sobre todo porque la Cruz de Caravaca, para nosotros, es una institución. Le tenemos una fe increíble. Y sí que es verdad que en aquel periodo perdí un poco la fe en Dios o en algo espiritual. Mi amigo Nono, Gabriel se llama, hizo más de psicólogo que de cura y me hizo, sobre todo, poner los pies en el suelo y darme cuenta de la gran fortuna que tenía y que muchas veces no nos damos ni cuenta».