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Un cuento claro de 21 partidos

Por @Chusdeleon

Érase una vez un entrenador de Elgóibar que vivía ilusionado en una isla pequeñita al oeste del Atlántico donde las cosas siempre las tienen claras porque hay mucho entendido por allá. Cuentan que en ese lugar andaban perdidos tras el paso de otro entrenador de ideas claras que perdió la brújula en un volver a repetir  (pero esa es otra historia…) y como consecuencia llamaron al vasco por aquello de que también era un tipo de ideas claras.

Etxebe (que se llamaba el hombre) venía con su librillo intenso y sus dietas biomanán para sacar a dicha isla perdida del letargo por el que vagaba por esas ligas de dios. Su ABC era claro, sencillo y venía cimentado en un juego directo con un alto sello por banda de velocidad, una pareja innegociable (Alberto-Milla) y un regalo de reyes presionante en forma hondureña que acompañando al delantero fijador-luchador-rematador (Longo) daría la fórmula de la coca cola canaria. Todo clarísimo.

Pasó que el delantero fijador sufriría pupita en el hombro, y al  elgoibartarra, que lo tenía todo super claro no se le plantearía ninguna duda y sustituiría dicha baja con su hombre más afín, un tal Filip “patrimonio por cuatro temporadas” Mal… digo… un tal Casadesús, a quien el vasco tenía claro que sería su clara apuesta de futuro…

En la isla del todo claro volvieron a tenerlo claro, y era cuestión de tiempo merterse en playoff… solo que el tiempo falló y la mitad de tabla nos halló.

El tal Casadesús, que era vital para el futuro de la entidad y que estaba clarísimo que iba a renovar por muchísimos años (ya que el míster así se lo pidió…) voló diciendo algo de que no estaban tan claras las cosas. Un tal Villar que bailaba por banda (y en ciertas zonas nocturnas de la isla) iba a ser pieza clave y el tal Filip “patrimonio por cuatro temporadas”” Mal… ¿yias… maldito nombre, cómo era? Bah, da igual, si no cuenta… sería la llave para sentar las bases de la futura claridad. Traeremos un canario presionante de doble ene que acompañe al regalo de reyes hondureño, y vamos a flipar de lo bien que vamos a presionar. Seremos la envidia presionadora de todos los equipos presionantes. Además, como el tal Filip “patrimonio” Mal… ese saldrá de aquí escopetado, pues traeremos zumo de naranja cotizada de calidad para tener más llegada. Todo claro. Lo vamos a petar.

Entonces Alfonso Serranus , gran mago constructor de sueños embriagado por lo claro que lo tiene el elgoibartarra, apostaría clarísimamente por el librito intenso y sus dietas de verdad verdadera y sin titubeos. (ni se les ocurra pensar que hubiese ningún otro candiRubéndelabarreradato) Y forjaría junto al vasco un clarísimo plan con una hoja de ruta inexcrutable. El secreto iba a ser una pretemporada con grandes rivales, y los refuerzos que el equipo necesitaría por lo claro que lo teníamos.

Trayendo un segundo entrenador que aportaría claridad y tras una pretemporada exitosa de claro enfoque, el míster que lo tenía todo claro ha sustituido la referencia del jugador fijador por el tal Filip “patrimonio por cuatro temporadas” Malbasic (ya se me el nombre porque ahora si que súper cuenta el hombre)…  que resulta que en lugar de un delantero fijador-luchador-rematador es un definidor que juega de mediapunta saliendo del área continuamente y de pase toqueteante (bueno, da igual, no se quiso ir y lo apañamos). Por lo menos seguimos teniendo la pareja innegociable Alberto-Milla (upps espera!!),¿ y el regalo de reyes presionante hondureño que era imprescindible para meter cizaña arriba? Pues resulta que ahora ya no es ni imprescindible ni presionante. ¿Y entonces qué hacemos con el canario de doble ene presionante que le iba a acompañar y que era perfecto para nuestra idea clara? Ay mi madre…  lo lanzamos arriba dejándose caer a la derecha y ya está. Y el zumo de naranja? Ya no puede jugar arriba? Bueno, lo metemos también  ratitos arriba, ratitos a la izquierda. Esperemos que no venga exprimido…

Tranquilidad, se nota que esta todo claro. Vamos a pedirle paciencia a la gente que seguro que responden a nuestros golpes en la mesa…. ¡Qué razón tienes Alfonso!

Y así continúa el cuento de 21 partidos del entrenador de Elgóibar. ¿Queda claro que lo tenemos todo claro verdad?