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Un canario emerge con luz propia en el ‘submarino’

Redacción Deporpress | Pedri González no es la única figura con acento canario que ha irrumpido con fuerza bruta en la élite del fútbol español. A 300 kilómetros, un chico de idéntica edad se está haciendo su propio nombre en otro de los grandes de España: el Villarreal. Su nombre futbolístico, Yeremy Pino.

De la generación de 2002, este pequeño futbolista (1,72 metros) se mueve como pez en el agua en el flanco ofensivo. Tal ha sido su protagonismo, que en poco más de 400 minutos con la elástica del submarino amarillo ya ha marcado tres goles y repartido una asistencia entre Liga, Copa y Europa League.

A Unai Emery no le ha temblado el pulso frente a un chico que irrumpe en voz alta, diciendo “aquí estoy”, y donde los clubes profesionales cada vez dudan menos en darles minutos desde el principio si demuestran sus cualidades en el verde, tirando por la borda la tópica frase de “quemar etapas para que vaya madurando”.

Precisamente, Yeremy es el gran ‘culpable’ de que un futbolista catalogado de estrella de futuro, propiedad del Real Madrid, no esté teniendo los minutos esperados. Porque el talento canario se ha impuesto en este primer sprint al foco mediático con el que cuenta el japonés Take Kubo.

Su técnico en la etapa en el filial, Nando Martínez, declaraba en un reportaje en El País que “cuando más difícil es el reto, más capaz es de demostrar su potencial. Mantiene la esencia de cuando jugaba en la calle de pequeño”. Un chico que, pese a su edad, es consciente de que ser profesional conlleva enormes sacrificios. “Vive para el fútbol. Afronta el día a día con entrenamientos complementarios, nutrición y descanso. Ha sido una bendición para sus entrenadores”.

Exigente, ambicioso consigo mismo y persistente. “Es versátil, puede jugar en banda o de delantero. Es capaz de ir al espacio, recibir al pie, irse del rival con un control y, si le otorgas metros, te encara. Hay pocos jugadores de su perfil”, comentan desde la institución amarilla.

Fijo en las categorías inferiores de la Selección Española, ingresó en la prolífica cantera del club presidido por Roig en 2016, a los 14 años, reclutado de un campeonato de selecciones autonómicas de Canarias, dejando atrás a la UD Las Palmas y descartando el FC Barcelona para marcharse al Estadio La Cerámica.