Por @martintravieso
Es una verdadera lástima que López Garai se marche del CD Tenerife. Tiene pinta de que va a ser un buen entrenador en el futuro.
En la Isla le han traicionado los resultados, que nunca llegaron. También la pifió él con algunas decisiones que tomó y en las que dejó ver que es un proyecto de entrenador. Eso sí, un buen proyecto de entrenador. Pero ya se sabe lo que pasa cuando la dichosa pelota no quiere entrar, o entra demasiado en tu portería. La cuerda siempre se rompe por el mismo lado, a pesar de que los jugadores estaban, en su mayoría, con el míster vasco, y el director deportivo lo respaldó siempre. Tanto que a Víctor Moreno le puede costar el puesto. El director deportivo ha perdido el predicamento que tenía en la cúpula directiva. No puede ser de otra manera después de que no haya salido bien del todo ninguna de sus apuestas personales. Ninguno de los muchos jugadores que ha contratado han triunfado de verdad. Lo mismo ha pasado con los entrenadores que ha fichado. Con la destitución de López Garai ha quedado al descubierto. Ahora solo falta saber qué pasa con él. Hay dos alternativas: o toma la decisión de irse, por cuestiones obvias de falta de confianza en su labor y en su criterio, o aguarda a que el Consejo le rescinda el contrato. Sea como sea, la realidad es que está más fuera que dentro y su criterio ni tan siquiera será válido a la hora de elegir al sustituto de López Garai. Desde luego que si esta iba a ser una temporada tranquila, no lo está pareciendo…