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Un blanquiazul se queda sin premio

Redacción Deporpress | Un blanquiazul se queda sin premio. Uros Racic vivió la cara amarga del fútbol en la noche del sábado, al quedarse con la miel en los labios de levantar su primera Copa del Rey.

El serbio, jugador del Club Deportivo Tenerife en la segunda vuelta de la temporada 2018/19, fue protagonista en la final de Copa que enfrentó a Valencia y Real Betis, pero terminó cayendo cruz para el centrocampista.

El exjugador del Tenerife saltó al terreno de juego a los 85 minutos de partido en sustitución de su compañero Hugo Guillamón. Incluso fue uno de los lanzadores de los ché en la tanda de penaltis y transformó en gol el suyo, pero el fallo de Musah, el único que erró de los 10 lanzamientos, dio el título de campeón al cuadro verdiblanco. Un blanquiazul se queda sin premio.