Eduardo Cabellos | Un blanquiazul con corazón manchego. El sentido de pertenencia en el fútbol es algo muy común. Normalmente las personas suelen apoyar a un equipo en función de su procedencia o tradiciones familiares, pero siempre tu pasión y admiración pueden ir por otro camino. Este es el caso de Julio Escobar, albaceteño de nacimiento y canario de adopción, seguidor tanto del CD Tenerife como del Albacete BP. Dos equipos que se enfrentarán mañana en el Carlos Belmonte en la jornada 35 de La Liga Hypermotion.
Su historia comienza en Motilleja, un pequeño pueblo de 500 habitantes de Albacete donde se crió. A los cinco años de edad, Escobar junto a sus padres viajaron a Canarias por motivos laborales. Primero a La Palma y ya luego a Tenerife. Desde entonces se considera “prácticamente” canario.
Como suele ocurrir tradicionalmente en este deporte, sus familiares tienen gran parte de culpa. «Mis tíos son abonados de toda la vida al Albacete, como muchos amigos que tengo allí. Siempre que iba de visita en vacaciones solían llevarme al Carlos Belmonte», destaca. Con el Tenerife la historia fue diferente. La pasión que heredó por el Albacete no la tenía por parte del representativo blanquiazul.
Julio Escobar recuerda que su primera memoria en el feudo blanquiazul fue en un partido nada más y nada menos que ante su Albacete. «Era un niño cuando fui al Heliodoro, pero cuando llegué al estadio me encantó el ambiente». Gracias a esta primera toma de contacto, su corazón comenzó a dividirse. Con el paso de los años se aficionó cada vez más. El último ascenso blanquiazul fue su inicio como gran birria. «Ahí empecé a ir más seguido. El Tenerife de Oltra me enamoró por resultados y juego del equipo. El año que bajamos a Segunda B fue mi primera vez como abonado, a partir de ahí no he fallado», señala el que también es presidente de la Peña ‘Los Tajinastes del Tete’.
Desde entonces, Tenerife y Albacete se han enfrentado en numerables ocasiones, o lo que es lo mismo: las raíces y el sentimiento de Julio en contra. Concretamente se han visto las caras en 45 ocasiones, desde Primera, Segunda o Segunda B. Así pues, recuerda un momento de hace dos años donde se infiltró con sus amigos albaceteños en el Carlos Belmonte. «Hace dos años viajé para ver un Albacete – Tenerife. Fui con la camiseta blanquiazul y estuve sentado en la zona local con la camiseta del equipo visitante en ese momento. Estaba rodeado de gente del Albacete y yo orgulloso con mi camiseta del representativo», recalca Julio Escobar. Además, comenta que «mis familiares y amigos cercanos se han hecho un poco del Tenerife por mi culpa».
Los enfrentamientos entre ambos clubes se detuvieron durante la temporada 2021/2022 debido a que el queso mecánico descendió a la tercera categoría del fútbol español. Al año siguiente, consiguieron ‘salir del pozo’ y volver al fútbol profesional en la que sería «una de las mejores temporadas en la historia del club» según Escobar. El equipo peleó el playoff de ascenso como sexto clasificado en su vuelta a la Segunda División. «Viví la temporada desde lejos, pero fue increíble. El ambiente que se creó en la ciudad con récord de abonados, muchos desplazamientos… Se disfrutó como nunca», señala.
Gran parte de ese éxito fue gracias al entrenador, Rubén Albés, fichaje de Mauro Pérez, actual director deportivo del CD Tenerife. Hace unas semanas el técnico fue destituido de su cargo y tanto a Julio Escobar como a muchos otros birrias les gustaría verlo algún día en el banquillo del Rodríguez López. «Encajaría totalmente en el club, es un gran entrenador. No tuvo suerte este año, pero lo que hizo el anterior fue un milagro», afirma. Asimismo expresa que «el entrenador vigués me recuerda a Luis Miguel Ramis en algunas actitudes como en ruedas de prensa o en las celebraciones de los goles».
Sin embargo, en la temporada actual ocurre todo lo contrario para el club de su lugar de nacimiento. A falta de ocho jornadas el Albacete es penúltimo con 33 puntos. Un rendimiento que el albaceteño achaca a la planificación deportiva. «Salieron jugadores muy importantes y no supieron mantener el bloque, por eso creo que se planificó mal la temporada desde verano. No obstante, no es una situación merecida. Están jugando bien y se llevan casi todos los resultados en contra, fallan mucho en las dos áreas».
El Albacete BP está en la cuerda floja. Todos los equipos del descenso ganaron sus encuentros en la última jornada menos el equipo de Castilla-La Mancha. Son siete partidos consecutivos sin ganar y el Tenerife visitará su casa, en la jornada 35 del campeonato, para ponerle en apuros. Escobar resalta que “debe ser favorito el Albacete. El conjunto de Asier Garitano está muy mal fuera de casa”. Sin embargo, apunta que el equipo que actualmente dirige Alberto González estará “muy nervioso” por la situación que atraviesa.
Sin duda, un enfrentamiento difícil se aproxima el domingo para Julio Escobar y el Albacete BP. El primero por su amor incondicional a ambos escudos, mientras que el segundo necesita puntuar para escapar de la zona roja. No será tan complicado para un Tenerife que se encuentra en tierra de nadie. Aún así, y pese al cariño que tiene el albaceteño a su club natal, resalta que “mientras el Tenerife tenga la más mínima opción de jugar playoff quiero que gane porque es mi equipo. Sin duda, animaré a los blanquiazules. La semana que viene voy al Heliodoro y prefiero que haya algo en juego”. Eso sí, si pierde el Tenerife será “la derrota más dulce de la temporada” para un blanquiazul con corazón manchego.