Redacción Deporpress | La lucha por el ascenso directo en Segunda División está bastante cara. El ritmo de puntos de los tres primeros clasificados es estratosférico, donde si siguen a este nivel de puntuación, uno de ellos podría quedarse sin subir por la vía rápida aún alcanzando los 80 puntos. Porque Mallorca, Espanyol y Almería van a una marcha superior al resto. Y, este fin de semana, los andaluces aprovecharon los tropiezos de sus dos rivales directo para dejarlo todo en un puño.
Los de José Gomes aguantan el tirón de los dos recién descendidos de la élite. En esta ocasión, pasaron por encima de la Ponferradina (3-1), liderados por el nigeriano Umar Sadiq. El ariete es el faro ofensivo, coronándose con un hat-trick en media hora. Curro Sánchez haría la diana de la honra para los de Jon Pérez Bolo.
Tres puntos que cobran un valor doble por el tropiezo del RCD Espanyol ante la UD Las Palmas (1-0) y un pequeño pinchazo del RCD Mallorca en el Nuevo Carlos Tartiere. Los de Luis García Plaza dejaron escapar el liderato pese a ser un rodillo en la primera media hora. Lago Junior y Joan Sastre marcaron lo que se suponía definitivo, pero los carbayones marcaron uno de esos goles llamados psicológicos al filo del descanso, en una asistencia del blanquiazul Nahuel Leiva para que Javier Mir rematase de volea. Los asturianos firmarían la igualada en un nuevo pase de gol del argentino, esta vez sobre Alejandro Arribas (2-2).
En el Carlos Belmonte, Albacete y Málaga firmaron un reparto que no vale de mucho a ninguno en sus aspiraciones (1-1). Jairo aprovechó en el arranque del segundo acto para castigar un desajuste defensivo manchego, pero los malacitanos devolverían el regalo al colista con un penalti de Escassi que Ortuño marcaba desde el punto de penalti.