Redacción Deporpress | Este 9 de marzo se cumple un año desde que en un CD Tenerife- Real Oviedo, que finalizó con victoria tinerfeña por dos goles a uno, se lesionara Aitor Sanz.
El centrocampista blanquiazul cumple 365 días hoy sábado alejado de los terrenos de juego viviendo un calvario particular que parecía tener fecha de caducidad, pero que se ha pospuesto tras decidir pasar por quirófano.
En aquel encuentro en el Heliodoro, Aitor Sanz saltó al terreno de juego en sustitución de Suso, pero lo finalizó con unas “molestias en el gemelo” que le impidieron trabajar ya con sus compañeros para la siguiente jornada.
A partir de entones el madrileño sufrió su particular calvario, siguiendo un tratamiento conservador antes de someterse a un exigente plan de recuperación en Vitoria, en la Unidad de Fisioterapia Avanzada compuesta por un equipo de fisioterapeutas liderados por Itxaso Sánchez, bajo la superisión de Patrick Middleton.
y finalmente, el pasado día 25 de febrero, en la Unidad de Cirugía Artroscópica (Vitoria), el Dr. Miquel Sánchez le practicó al jugador una limpieza del tendón de Aquiles y la implantación de células madre, que ya le han descartado para lo que resta de temporada.