Redacción Deporpress | Abel Suárez no ha vivido una temporada positiva, más bien todo lo contrario. El centrocampista majorero inició la campaña en el Burgos y en enero fue cortado, a pesar de ser un habitual en el once inicial del conjunto burgalés.
Sin mucho margen de decisión, el ex del Tenerife se comprometió con el Racing de Ferrol. A pesar del esfuerzo, el cuadro gallego no pudo evitar un triste descenso a Tercera División. «Solo puedo pedir disculpas a la afición de este gran club», apuntó Abel Suárez.
El propio futbolista isleño reconoció que la 17/18 ha sido «una temporada difícil, pero ahora toca recomponerme para afrontar futuros retos, más fuerte que nunca». En su momento ya le tocó vivir una experiencia, igualmente poco gratificante, en el fútbol rumano.