Skip to main content Scroll Top

Trayectorias paralelas (1-4-13)

 Por @beatrizpalmero

Viví el ascenso del Tenerife de Rafa Benítez a Primera en 2001 con la camiseta del Alavés puesta. Fue mi primer año como redactora de deportes. Empecé en la extinta Radio MyD Tenerife bajo la tutela de Fran Brito y, aquella tarde, cuando el Tenerife se jugaba el regreso a la elite en Leganés yo hacía la continuidad y las menciones en el estudio, donde había varios invitados. Para aquel día, en el que empezaba a trabajar a las siete de la mañana, quería estar cómoda y, al mismo tiempo, quería algo talismán. Y aquella camiseta lo era.

Se trataba de la elástica que el Alavés había usado ese mismo año para disputar sus partidos de la Copa de la UEFA, no la que llevó en la final, en la que parecía el Boca Juniors cuando cayó ante el Liverpool, sino la que había usado en las eliminatorias. A simple vista parecía rosa, en homenaje a los vinos de la rioja alavesa, pero en realidad era blanca, con los nombres de todos los socios del Glorioso impresos en la camiseta, entre ellos el de mi ‘tio’ Pruden, un amigo de mi familia de toda la vida que regaló aquella camiseta a mi padre  y por el que el Alavés siempre ha estado presente en casa.

Vibramos con aquella final de la UEFA porque, en cierta forma, sentimos que había logrado dar el último paso que nosotros no pudimos dar ante el Schalke 04, y con aquel juego vistoso y alegre que siempre nos había caracterizado. Y lloramos con su derrota como lloramos la del Tenerife. Y vimos con tristeza como seguía los mismos pasos que nuestro club. Primero descenso a Segunda, luego, acabó en Segunda B, donde estuvo algún año más que nosotros.

El destino quiso que las trayectorias de ambos clubes, en algunos momentos paralelas, volvieran a ser equidistantes el año pasado. Ambos campeones de sus grupos, lograron el ascenso en el playoff y se enfrentaron en por el título de la categoría. El equipo vitoriano fue mejor y se llevó los honores.

Y en el regreso a Segunda, el comienzo de ambos fue muy diferente. Mientras el Alavés comenzó muy bien, llegando incluso a ser premiado por la LFP en noviembre como mejor equipo del mes junto a Borja Viguera como mejor jugador, el Tenerife tuvo un comienzo descorazonador. Pero ya sabemos que esta liga es muy larga y, mientras en la isla el club tuvo fe en su proyecto y apostó por el trabajo de un Álvaro Cervera que había devuelto al equipo a la categoría profesional, en el Alavés, en cuanto vinieron mal dadas hicieron lo que es habitual en nuestro fútbol: perder la memoria y poner fin a la etapa de Natxo González.

El Alavés ha seguido en caída libre, el Tenerife ha seguido la trayectoria contraria. A cinco puntos de la salvación, los vitorianos llegan a la isla en una situación difícil. Los blanquiazules quieren ganar para conseguir virtualmente la permanencia y empezar a pensar en otras cosas. Yo espero y deseo que gane el Tenerife. Pero tras el domingo, me volveré a poner la camiseta talismán, a ver si  el Glorioso encuentra la tecla para seguir en la categoría. Aunque, con tres entrenadores, me recuerda también a una etapa no muy lejana en nuestro club. Parece que, al menos, aprendimos algo en aquella terrible temporada.