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Tópicos de la cantera

Por @juanjo_ramos

“El Tenerife no es un club de cantera”. Puede que, históricamente, no se haya preocupado en exceso por el trabajo de la base. Y que le haya costado dar oportunidades en el primer equipo por la ausencia de una filosofía concreta que fuera más allá de la conveniencia del entrenador de rigor que se sentara en el banquillo del primer equipo. Pero eso cambió. Y el mérito hay que dárselo a Quique Medina, que varió el rumbo y supo apostar por un técnico sensible con la labor desarrollada en la Ciudad Deportiva. Sí, hablo de Álvaro Cervera. Y a Sesé Rivero, superviviente incansable al que el tiempo ha dado la razón.

“El Tenerife solo apuesta por la cantera por necesidad”. Quiten al Athletic de Bilbao de la ecuación y explíquenme qué club basa la confección de su plantilla profesional en componentes formados en sus categorías de base. No hay. Algunos (Real Sociedad, Villarreal, Barcelona, Espanyol…) quieren. Pero la realidad competitiva se impone. No es fácil encontrar a futbolistas del nivel que necesitan solo en el vivero de su cantera. ¿Que el club tinerfeño cambió después del descenso a Segunda B? Cierto. Y lo hizo por necesidad. Pero hay que hacer de la necesidad, virtud. Y se ha conseguido.

“El Tenerife no trabaja bien la cantera”. Los resultados del juvenil, la dificultad para ascender al filial a Segunda B… Sí, es verdad. Faltan resultados abajo. Pero observemos la lista de futbolistas que se han ido sumando al primer equipo en las últimas temporadas, no ya como apariciones temporales, sino para quedarse: Roberto, Jorge, Alberto, Omar Perdomo, Jairo, Cristo González, Nano… Amén de los que prefirieron irse: Bruno y Ayoze Pérez.

“Prefieren traer a uno de fuera que a uno de aquí”. Otra de esas mentiras repetidas mil veces. El Tenerife ha intentado repatriar a futbolistas tinerfeños que sí podrían elevar su nivel competitivo: Ángel, Acorán, Iriome… Todos, por una u otra razón, rechazaron la propuesta. Otra cosa es que alguno, sin la capacidad adecuada para ser importante como blanquiazul, no fuera llamado. Ahí ya sale su corte de defensores interesados a quejarse.

“En Las Palmas se implican más que aquí”. Pues comerán algo distinto en el desayuno. Es verdad que ver a un grancanario regresando al club de su isla es más fácil que verlo aquí en Tenerife. Pero que sea culpa del buen trato que les dispensa la UD Las Palmas allá y del malo que se le da en la entidad tinerfeñista es más discutible. En esta orilla suelen tener más prisa por irse, triunfar y ganar dinero. Y muchos solo se prestan a volver cuando les ha ido mal fuera. Generalizar es injusto. Pero no todo es culpa del Tenerife.

Moraleja: Siempre se puede hacer mejor. Pero los aficionados blanquiazules tenemos poco para quejarnos. Dejemos los tópicos y seamos justos con el trabajo bien hecho. ¿Llegó por necesidad? Es posible. Pero valoremos que llegó para quedarse.