Redacción Deporpress | La progresiva vuelta al trabajo del CD Tenerife ha venido acompañada de la presencia de figuras de su cantera. A los habituales como Javi Alonso, Jorge Padilla o Elliot se han unido en esta recta final, dentro del primer equipo, otros talentos como Otaño o Víctor. En tiempos de crisis en el fútbol, la decidida apuesta por los chicos de la base tiene a subir en valores porcentuales. El excoordinador y entrenador de equipos de las cadenas inferiores blanquiazul, Tony Sánchez, comenta a Deporpress que el talento procedente desde abajo es inagotable.
«Hay muchos futbolistas en la base válidos para jugar en el primer equipo. No voy a nombrar a ninguno porque sería injusto con los demás, pero no me cansaré de decir que tenemos una mina en la Ciudad Deportiva«, agregaba Sánchez. «Hay que darle más valor del que se le está dando, siendo valientes y ofreciéndoles oportunidades a los de la casa. El entorno aquí es muy culpable, por lo que no es plaza fácil. Afición y prensa son bastante exigentes e, históricamente, se le exige más al de casa que al de fuera, estando en las mismas o peores condiciones».
Uno de los valores que ha sorprendido por su irrupción ha sido Jorge Padilla. Fuera de los focos principales, el de Fuerteventura se ganaba sin hacer mucho ruido sus primeros minutos en la primera plantilla. Con 18 años -ahora 19-, daba sus primeros pasos como alumno aventajado. Y en un regalo anticipado de Reyes, durante el pasado 4 de enero, se estrenaba de cara gol frente al Albacete. «Jorge es un futbolista con unas condiciones para ser profesional de la primera plantilla, sin ningún tipo de problema. Tiene desparpajo, aunque por su edad tendrá que madurar, pero el nivel que ofrece no me genera nigún tipo de duda«, confiesa Tony.
«Sin embargo, reitero que muchos otros pueden dar el salto. Jorge fue una apuesta de Sesé Rivero en un momento determinado de la temporada, donde dirigió partidos del primer equipo -Sporting y Almería-, pero podría haber sido algún otro sin problemas, como sucedió en su momento con Elliot, por poner un ejemplo».