Redacción Deporpress | Uno de los grandes protagonistas de la hazaña que cumple este día 28 de junio 31 años, fue Toño Hernández, el eterno capitán del CD Tenerife.
Toño recuerda este día para Deporpress, siendo hoy miembro de la Secretaría Técnica del club y lo hace además reivindicando que el tercer gol lo marcó él, y no el defensa del Betis Julio en aquella acción, en propia meta, como ha quedado reflejado en las estadísticas.
“Se lo dieron a Miguel Ángel en propia puerta, pero había cabeceado yo”, explica entre risas. Aquel fue un ascenso inolvidable para todo el tinerfeñismo, de la mano del técnico Benito Joanet. “Estuvo como siempre, con una grandeza increíble y una personalidad que ya querrían entrenadores de esta época. Nos convenció, sabía que era la oportunidad de nuestras vidas y nos dijo que podíamos soñar. El equipo estaba unido y lo vivimos dentro del vestuarios, Estábamos nerviosos pero contentos antes de ese partido”, recuerda Toño sobre el entrenador, fallecido este mismo año.
“El Heliodoro nos dio alas para estar más metidos y demostrar que queríamos ascender, independientemente de lo que se decía en aquel momento, fuimos profesionales”, expone el capitán, recordando que la situación extradeportiva entre los jugadores y el club no era precisamente la mejor en aquellos momentos. “Me acuerdo de todo. De los problemas que pasamos, la unión de la plantilla y, sin duda alguna, poder participar. En la segunda parte del de ida y en todo el de la vuelta. No recuerdo un ascenso tan maravilloso como ese”, añade el exfutbolista.
¿Su mejor recuerdo de blanquiazul?- “Es uno de ellos. Han sido muchos, como entrar por primera vez en competición europea y los ocho últimos partidos de la Liga en la que llegó Valdano y estábamos a punto de descender, cambió el fútbol. Después de 29 años formábamos parte del mejor fútbol del mundo. Después de las penurias que pasamos, la situación no estaba para ser un equipo competitivo. Llegó Javier Pérez y lo hizo. Formar parte de ese equipo ha sido lo mejor que me ha pasado de mi vida, aunque luego conseguimos participar en la UEFA. Fue una alegría inmensa”
Un Betis plagado de estrellas.- “Tenía jugadores internacionales, de mucha categoría. Pero era nuestra oportunidad. Salimos centrados, muy mentalizados. No era fácil pero lo conseguimos y es un recuerdo que se queda para toda la historia. El Betis tenía mucha gente de calidad y que demostró que no era fácil jugar en Primera. Si hubiéramos ido confiados a Sevilla no hubiéramos ascendido ni por asomo. Hacía un calor impresionante, el estadio allí estaba vacío 30 minutos antes, pero se llenó, salían de debajo de las piedra, había presión”.