Redacción Deporpress | El jugador del Iberostar Tenerife, Tomasz Gielo, habló en una entrevista para El Día, en la que repasó su temporada fuera de las canchas debido a la lesión que sufrió en el partido inaugural de la ACB el 30 de septiembre de 2018. Una rotura total del tendón rotuliano de la rodilla derecha, con afectación parcial del ligamento cruzado anterior y posterior, fue lo que le privó de competir y jugar al baloncesto este curso 18/19.
Estado de salud actualmente.- «La verdad que he tenido un año duro, pero estoy muy feliz aquí. Solo me falta recuperar la confianza en los movimientos. Creo que la próxima temporada volveré a jugar con normalidad».
Plazo para volver a competir.- «No tengo un día concreto en el que quiera volver. Si nuestro equipo siguiera ahora en playoff creo que podría haber empezado a entrenarme con el resto. Mi mentalidad es que cada día es un día menos para volver a jugar».
Peor momento durante la lesión.- «Un momento exacto no, pero tuve dos o tres semanas muy duras, las de los primeros días en los que pude volver a correr. Pensaba que ahí todo se me abriría de nuevo, pero las dos primeras semanas fueron muy malas, por la técnica de la carrera, la artrofia en los músculos, la tensión en los ligamentos. Ahí sí estuve muy frustrado. Pero a la vez creo que esta lesión se ha convertido en una gran lección para mí y que me ayudará toda la vida».
El equipo fuera de los playoffs.- «Desde la pretemporada siempre tuvimos el convencimiento de que este equipo le podía ganar a cualquiera; de hecho tuvimos esos momentos y hasta febrero lo hicimos muy bien. Pero también hubo momentos malos, perdiendo contra rivales ante los que no puedes perder si quieres jugar playoff. A eso se añadió la mala suerte de las lesiones o algunos viajes en Europa extremadamente largos que nos afectaron en la liga».
Fichar a otro ala-pívots.- «Esa decisión es del club, yo no lo puedo controlar. Todavía no sabemos cuándo estaré al cien por cien, pero ¿por qué no hacerlo para el inicio de la liga? Normalmente una lesión como la mía se produce en jugadores más viejos, pero lo mío fue mala suerte. Quizá tarde en estar al cien por cien en lo físico, pero este año me ha servido para conocer bien el estilo de juego de Txus y del resto de compañeros. Cuando vuelva a jugar lo haré sin dudas y con toda la confianza del mundo. Veremos lo que sucede en pretemporada».