Redacción Deporpress | El nuevo campeón de la Supercopa de Chipre tiene sabor tinerfeñista. El AEK Larnaca, con Acorán y Toño Ramírez en el once inicial, superó en la tanda de penaltis (1-4) al Apoel, después de que el partido finalizara con empate a uno.
Además, en el cuerpo técnico que encabeza el preparador vasco Andoni Iraola, figura como segundo entrenador el ex del Tenerife Antonio Hidalgo. Acorán convirtió la pena máxima que lanzó y Toño Ramírez se mostró resolutivo bajo los palos.