Redacción Deporpress | Fin de curso cruel para un tinerfeño en Inglaterra. El jefe de la sala de máquinas del Oxford United, Álex Gorrín, no pudo fructificar el deseado ascenso a la Championship –equivalente a la Segunda División española- en la final del playoff de ascenso contra el Wycombe Wanderers (1-2).
En un formato idéntico a la división de plata española, donde los dos mejores de la liga regular ascienden directamente, el Oxford United consiguió su gran objetivo, clasificándose al playoff como cuarto clasificado. Ganaron al Porsmouth en semifinales a doble partido (global 3-3, pero valor doble a domicilio). Sin embargo, en la finalísima, cedieron ante el tercer clasificado del campeonato doméstico.
El jugador, natural de Tamaimo, se quedó con la miel en los labios, en un encuentro donde fue titular en un duelo a todo o nada disputado en un templo del fútbol: el Wembley Stadium de Londres. Su rival en la pelea por el ascenso al segundo escalón se adelantó por medio de Stewart (9’), pero igualarían en el segundo acto con un tanto de Sykes. La tragedia se firmaría a diez del final, con un acierto desde el punto fatídico de Jacobson.
Con 26 años, Gorrín es un auténtico trotamundos del fútbol. Salió hace cerca de una década de la Isla, con destino al fútbol anglosajón. Pasó por la cantera del histórico Sunderland, permaneciendo tres curso antes de mudarse a Oceanía, bajo las filas del Wellington Phoenix neozelandés. Más tarde, cambió al Boavista Portugués y al Sepsi OSK de Rumanía. De nuevo por Gran Bretaña, militó en el Motherwell antes de rubricar un contrato en verano de 2019 por el Oxford United. Con contrato hasta 2021, seguirá ligado al equipo de League One, donde este curso ha sido una pieza básica, con más de 2.500 minutos de juego.