Por @fllombet
El público de Tenerife tendrá la oportunidad de ser testigo de dos citas deportivas que podrá contar como historia en el futuro. Mañana el Real Madrid visitará la isla en busca del liderato de la competición. Un liderato que posee su rival, nuestro equipo. El miércoles, segunda cita histórica; tratar de meterse en cuartos de final de una competición europea eliminando a toda una institución de basket como es el Paok de Salónica. Un sueño, un regalo, con el que Tenerife, hace poco más de un lustro, imaginaba como un imposible.
El equipo de Vidorreta sigue sin despertar del sueño. Tras veintidós jornadas de campeonato, lidera la clasificación ACB por méritos propios. Responde cada semana a exigencias nuevas y lejos de pensar cuándo podrá pinchar, destila mucha ilusión en las previas de sus compromisos.
La misma que hay para mañana con las entradas vendidas hace un mes, que se ha visto multiplicada por el aliciente de un liderato en juego. ¡Casi nada! Nadie puede dudar de quién es el favorito, ni de quién tiene la exigencia del resultado. Al Madrid solo le vale ganar cada partido que juega, todo lo que no sea ese resultado se considera sorpresa.
Visita el Santiago Martín con dos derrotas seguidas en liga Endesa. Perdió en Málaga, antes de la Copa, y volvió a hacerlo el pasado domingo en casa ante el Herbalife Gran Canaria. Para mayor herida, también ha salido derrotado ayer en Estambul ante el penúltimo clasificado en la Euroliga.
Para ganar a los de Pablo Laso se deben cumplir, al menos, dos premisas; que ellos jueguen mal y no tengan acierto y que al Canarias le salga otro muy buen partido minimizando errores. Es difícil preparar el encuentro pensando solo en individualidades. El poder como equipo del Madrid es tan grande que sería un grave error hacerlo, pero la defensa del perímetro, ante jugadores tan determinantes como Llull, Doncic, Rudy o Carroll debe ser condición indispensable para aspirar a la sorpresa. Además tocará hacerse fuertes en el rebote frente a Reyes, Randolph, o Ayón.
El ambiente está garantizado y solo en la condición en la que llegan los aurinegros bien merece celebrar el partido, pase lo que pase al final, como una gran fiesta. El resultado de sendos envites nadie lo puede adelantar, pero ahora mismo un Iberostar – Real Madrid, el equipo revelación ante el actual campeón, es el mejor espectáculo de basket que se puede ver.
Fiesta que tendrá segunda parte el miércoles ante los griegos. Sería histórico conseguir el pase a cuartos de final. Pero las dificultades serán directamente proporcionales a la magnitud del premio.
El Canarias se ha ganado el derecho a ser muy protagonista en estos próximos cuatro días. Se presenta con todas las posibilidades para competir en ambos frentes. Toca vivirlo y disfrutarlo.