Redacción Deporpress | La reestructuración de la Segunda División B ha supuesto una enorme agitación al statu quo de la división de bronce. Un año de transición para definir las que vendrán a ser tercer, cuarta y quinta categoría nacional: Primera, Segunda y Tercera RFEF.
Porque más allá de las alegrías de clubes humildes como el Amorebieta o de un club joven como el Ibiza en Segunda División, unida a la entrada de la Real Sociedad B en clave de plata, el curso 2021/2022 también ha dejado en las antípodas a numerosos históricos del fútbol español.
El mal menor reside en dos de los descendidos en la campaña 2019/2020. No han subido al primer intento, ni tampoco pudieron meterse en la fase de los mejores para pujar por el playoff de ascenso, pero dos grandes como el RC Deportivo La Coruña o el Real Racing Club de Santander se han puesto las pilas con sus deberes, certificando en la segunda fase, su presencia en la Primera RFEF. Los coruñeses son el 12º clasificado en la historia de Primera División, mientras que los cántabros son 15º en esta carrera de fondo. A pesar del varapalo, tendrán ocasión de volver a Segunda en la 21/22.
La Segunda RFEF, un descenso para muchos
Será la cuarta categoría nacional, a escala entre la Primera y Tercera RFEF. Un escalón donde se encuentran clubes de prestigio nacional, con reciente presencia en el fútbol profesional. Aquí, jugarán equipos como el Numancia, Hércules, Murcia y Córdoba.
La Tercera, un infierno
El caso más llamativo tiene como ejemplo al Recreativo, el Decano. El padre todos los equipos del fútbol español ha vivido el sabor más amargo, con un retroceso en su historia tras el descenso a la Tercera RFEF. Desde la 2021/22, le separarán un total de dos categorías por encima, antes de llegar a LaLiga SmartBank.
No menos curioso resulta el doble descenso de un Marbella que apuntaba a ser un proyecto potente con miras hacia el fútbol profesional, pero que se ha pegado un golpe contra la pared en esta reestructuración, bajando a la quinta división nacional. Allí, también estarán otros tan poco habituales como el Barakaldo o el filial del Atlético Madrid.