Redacción Deporpress | Tenerife se queda sin aspirante en Tercera RFEF. La isla se encuentra huérfano de candidatos al ascenso a Segunda RFEF tras la conclusión de la liga regular en el grupo canario de Tercera RFEF.
La gran decepción corresponde al Tenerife B. El filial blanquiazul no ha podido repetir en la puja por el playoff tras quedarse el curso pasado a un partido de conseguir la escalada a la cuarta categoría del fútbol profesional. Pese a su condición de segundo equipo y cantera de un club profesional, en esta ocasión se ha quedado con la miel en los labios como sexto clasificado, a un punto de los puntos de acceso que han caído en beneficio de Las Palmas Atlético y Villa Santa Brígida.
Diferente es el caso del Santa Úrsula. Con un presupuesto inferior a la media, los rojos han vuelto a completar una temporada notable en la conferencia del archipiélago, consiguiendo el objetivo base de permanencia con holgura y en una destacada octava posición, repitiendo el puesto que cosechó el curso pasado, de nuevo a los mandos de Rubén García.
Lejos de grandes aspiraciones continúa un Marino que ha tenido que lidiar con la lucha por la permanencia, consiguiendo ese objetivo al cien por ciento en la última jornada tras vencer al San Fernando (1-2). Evitando ese descenso por arrastre, el conjunto de Los Cristianos se encuentra aún lejos de poder competir por metas ambiciosas, tal como saboreó en tiempos recientes. En este más reciente, Diego Montoya sustituyó a Kiko de Diego, que puso fin a su etapa en el Antonio Domínguez durante el pasado verano.
La peor nota corresponde al Ibarra, que no ha podido volver para quedarse. Después de ganarse el ascenso desde Preferente en la 21/22, el retorno a la Tercera RFEF ha durado una campaña, en una temporada que se le ha quedado grande y lejos del objetivo base, en una campaña que ha tenido a Carli Perdomo y Kiko de Diego al frente del banquillo.
De este modo, el Mensajero como campeón palia el papel de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, ya que ha ascendido por la vía directa. El segundo puesto por el ascenso se lo jugarán cuatro clubes de la provincia vecina: Lanzarote, San Fernando, Las Palmas Atlético y Villa Santa Brígida, lo que equivale a mayoría de clubes de Gran Canaria (3).
Candidatos ininterrumpidos desde 2016
Siete años han pasado para que Tenerife no colocara ni a un solo representante en el intento de ascenso a Segunda RFEF o, antes del cambio de formato, a Segunda División B.
En la campaña anterior, el Tenerife B fue el aspirante, quedando campeón de la fase de ascenso de Canarias y cayendo en la eliminatoria definitiva contra el Olot. Un curso antes, en la 20/21, la división de subgrupos por la pandemia permitió que se sumaran hasta tres equipos: Buzanada, Santa Úrsula y el filial blanquiazul, aunque ninguno consiguió el anhelado objetivo.
En la 19/20, el Marino fue el equipo tinerfeño en un playoff ‘improvisado’ por la pandemia, que unió a San Fernando, Tenisca y Tamaraceite en unas eliminatorias desarrolladas en El Hierro; los marinistas cayeron en semifinales, pero haber quedado campeón por coeficiente le permitió jugar una repesca, que terminó ascendiendo sin jugar su eliminatoria ante el Linares por unos casos de COVID-19 y subieron los cuatro clasificados para dicha repesca.
En la 18/19 y en la 17/18, el candidato volvió a ser el Tenerife B, teniendo en el segundo señalado una doble oportunidad, ya que jugó promoción de ascenso de campeones y luego una repesca tras caer eliminado. En la 16/17, el turno fue para el Ibarra.