Redacción Deporpress | Luis Miguel Ramis habló este viernes del listado de decisiones arbitrales que han perjudicado recientemente al CD Tenerife, aunque quiso restar importancia al hecho de que afecte o no a los jugadores a la hora de afrontar un partido.
El entrenador tinerfeñista volvió a quejarse del gol anulado a Pomares en Zaragoza, que privó al equipo en ese momento de empatar el partido, del que se volvió de vacío, aunque recordó que los propios árbitros están sometidos a juicio «de los informadores del Comité Técnico».
A vueltas con Zaragoza.- «El Tenerife empata en La Romareda y no se nos concede el gol. Tras analizarlo corresponde con lo que declaré después del partido. La acción es muy clara. El árbitro lo hace bien hasta que hacemos el gol. Luego señala falta. A él le surge la duda porque en el VAR le habrán dicho que no hay falta y, en vez de conceder gol, manda a repetir el córner. Lo que me parece más extraño es que teniendo la posibilidad de una acción que supone un gol y que es importante para el partido no se tome la decisión de perder un minuto en ir a ver la acción. Si el VAR está puesto para que el fútbol sea más justo por qué no se va y se pierde un minuto en ver la acción. Así tomas la decisión correcta, que era gol. Molesta que teniendo esa herramienta, no se utilice. Ya pasó. Ha pasado una semana y la plantilla está bien. Entiende que es un error y afronta con toda la ilusión la jornada de este domingo».
No les va a afectar.- «De semana a semana no pesa. Son circunstancias, rachas y momentos en los que se equivocan. Son decisiones que son revisables. Por eso lo extraño es no usar una herramienta que te ayuda a ser más justo en todo. Nos pasó con la expulsión de Pomares y otras veces. Ha habido situaciones similares en las que se ha ido al VAR para corroborar las cosas. Entendería que si él ve falta en el VAR, no hay nada que decir. Se pita falta en contra nuestra y se acabó. Pero en acciones muy importantes del juego habría que perder todo ese tiempo porque te condicionan muchísimo el partido. La de Pomares no fue una acción de juego brusco grave y no hubo ninguna mala intención. También debió revisarse porque existió la posibilidad de hacerlo. Ellos tienen un informador que evalúa sus actuaciones. Sus errores también son penados por el Comité. Es así. A algunos les pasó cuando yo entrenaba el Albacete. Hubo un árbitro que estaba para subir a Primera División y falló en el playoff y no subió de categoría. Si se equivocan no hay que tomar decisiones precipitadas. Muchas veces parece una cosa y luego es otra. Lo más justo es revisarlo en la pantalla para tener la seguridad de que te acercas lo máximo posible a lo que ha pasado antes de tomar la decisión».