Redacción Deporpress | Tablas en el regreso de Las Palmas a Primera. Pudo ganar, acabó en un empate 1-1 y la suerte también sonrió en favor de los amarillos. Pudo pasar de todo en el primer encuentro de la temporada oficial de 2023-24, con una UD dominadora, pero con pólvora limitada en el área. Y con un Mallorca peligroso a balón parado, que además envió dos balones a la carpintería de Álvaro Valles. Un punto para empezar a tomar las medidas de la nueva categoría, con más de 24.000 personas en las gradas alentando incansablemente a sus jugadores.
La UD Las Palmas, como había prometido su entrenador, fue leal a sí misma el día del alzamiento del telón de la Liga. No sólo por la formación inicial del día (Muñoz y Sinkgraven fueron los dos refuerzos elegidos para la primera foto), sino por el modelo de juego y el argumento del partido.
Aunque García Pimienta se guardó una sorpresa para su experimentado colega Javier Aguirre. Jonathan Viera pasó a ocupar el puesto de falso nuevo, escoltado por las alas con Marc Cardona y Sandro Ramírez a derecha e izquierda respectivamente.
Los amarillos tenían a flor de piel lo ocurrido una semana atrás en el amistoso frente al Leipzig. Aquel día en Alemania, sus errores en la salida de balón ante un rival asfixiante anularon el juego de los grancanarios. Ese riesgo, en esta oportunidad, no se repitió. Porque la seguridad en el pase de los locales era elevada, mientras la tensión y el físico de los visitantes no tenía la contundencia del campeón de Copa germano.
El balón pasaba de pieza a pieza en la búsqueda de espacios entre las líneas baleares. Aunque fue el Mallorca el primero en avisar, con dos pelotazos hacia el área que no fueron resueltos con contundencia. El cuero llegó a Dani Rodríguez y su disparo, en el minuto 21, golpeó la cepa del poste derecho de Álvaro Valles.