Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Un poco más cerca. El CD Tenerife dio un paso de gigante en su agónico final de temporada por la salvación que tiene a tiro de piedra y que podría lograr matemáticamente la próxima jornada ganando en Lugo.
Los blanquiazules derrotaron con sufrimiento (2-1), como no podía ser de otra manera, a un Oviedo que solo se metió en partido gracias a un penalti absurdo, y ya van un par esta campaña, de Alberto. El defensor volvió a sacar su brazo a pasear en la recta final del partido para complicar un triunfo que merecieron los insulares, siendo superiores durante 75 en todo a su rival, que se deja gran parte de sus aspiraciones de play off en la isla.
Capítulo aparte vuelve a merecer la vieja guardia del Tenerife, que lejos de aparentar estar acabada, demostró que merece jugar. Tiraron de galones Suso y Carlos Ruiz ¡Otra vez Carlos! vestidos de héroes para golear en el día de hoy.
Sin los ‘fichajes de Moreno’ saltó al césped el Tenerife. Aunque Racic y Borja Lasso eran bajas confirmadas, Sampedro prescindió de Isma López, Coniglio y Mauro Dos Santos, con los dos primeros empezando en el banquillo y el argentino en la grada, descartado.
Así el entrenador recurrió a la vieja guardia, con Carlos Ruiz de jefe en la defensa, Alberto junto a Milla en el medio del campo, Héctor recuperado por fin para la causa después de haber salido en su mejor momento de forma del equipo con Oltra todavía en el banquillo.
Malbasic empezó atacando por la izquierda; con Naranjo y Nano como hombres más adelantados.
La puesta en escena fue muy positiva, con u equipo superior a un Oviedo jugándose entrar en play off, pero al menos hoy sí, y de entrada, parecía que la necesidad tinerfeña de ganar se dejaba notar.
No hubo grandes oportunidades de gol, pero los asturianos debían parar con falta cada acción de contra insular, y aunque Champagne no tenía que intervenir, la actitud hacia el ataque era otra, y nada tenía que ver con lo visto en Elche.
En cualquier caso la primera llegada con cierto peligro fue para los visitantes, pero la cabalgada de Johannesson ante Dani Hernández la salvó con los pies el cancerbero (22’). En el córner resultante el remate de Alanís lo detuvo sin dificultades Dani.
Fue un espejismo porque el control era blanquiazul, aunque tardó en crear peligro de verdad. Tras una genialidad de Suso a los 39 minutos Malbasic cabeceó, pero un defensa desvió a un córner en el que Carlos Hernández se colgó literalmente de Jorge, señalando Soto Grado la pena máxima que Suso Santana transformó con naturalidad, engañando al portero (1-0, 40’) y haciendo justicia a los visto en la primera parte.
Modificó Egea su plan dando entrada a Ibra para formar dupla con Joselu y fijar a los centrales, pero una llegada de Suso primero y un remate de cabeza de Carlos Ruiz después, eran las mejores aproximaciones de la fase inicial de la segunda mitad.
No sufría el Tenerife en defensa, aunque las aproximaciones visitantes llegaban desde su flanco izquierdo. Fatigado Nano (64’) Montañés relevó al canterano, juntando Sampedro a Malbasic y Naranjo.
Peor quien se puso de nuevo la capa de héroe, como en el derbi, fue Carlos Ruiz, para acercar la permanencia de SU equipo con un testarazo a pase de Luis Milla que hizo rugir al Heliodoro (2-0, 65’) y, de paso, le hizo justicia a él.
Pero como a este equipo le van las emociones fuertes, y Alberto todavía no había errado, el majorero ‘decidió’ despejar una falta lateral con el antebrazo y, pese a las protestas, las imágenes daban la razón al asistente. Una nueva pena máxima regalada por Alberto que no desperdició Joselu (2-1, 76’).
Se puso algo nervioso el Tenerife, que pasó de tener controlado el duelo a ver cómo Omar Ramos, un ex (80’), pudo igualarlo con una volea que besó el poste izquierdo local. Naranjo replicó un minuto después pero Champagne evitó el golazo por la escuadra, antes de que Suso se marchara del terreno de juego tremendamente ovacionado (83’) para que entrara Coniglio; Montañés se fue a la derecha.
De ahí al final fue un suplicio, minutos de sufrimiento innecesario por un penalti infantil que metió al Oviedo en la pelea, con un Tenerife descolocado por los cambios de su técnico, achicando como podía, pero jugando con 12, con el aliento de un Heliodoro que le puso más tensión que alguno de sus futbolistas y que cerró el partido gritando: “¡Concepción, dimisión!”.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Dani Hernández; Luis Pérez, Jorge, Carlos Ruiz, Héctor; Alberto, Milla; Suso (Coniglio, 83’), Naranjo, Malbasic (Isma López, 76’); Nano (Montañés, 64’).
Entrenador: Luis César Sampedro.
Real Oviedo: Champagne; Johannesson, Carlos Hernández, Alanís, Mossa; Folch, Jimmy, Tejera (Ibra, 46’); Viti (Steven, 81’), Bárcenas (Omar Ramos, 48’) y Joselu.
Entrenador: Sergio Egea.
Goles: 1-0 (40′) Suso, al transformar un penalti. 2-0 (65’) Carlos Ruiz cabecea un centro de Milla. 2-1 (76’) Joselu, de penalti.
Árbitro: César Soto Grado (Comité catalán). Asistido en las bandas por Carlos Álvarez Fernández e Ignacio Alonso López. Amonestó a los locales Jorge (67’), Suso (76’) y Dani Hernández (90+3’); y a los visitantes Jimmy (4’), Tejera (16), Carlos Hernández (39’) y Joselu (88’)
Incidencias: Partido correspondiente a la 40ª jornada de La Liga 123, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 16.488 espectadores. El Tenerife vistió de pantalón azul y camiseta blanca. El Oviedo lo hizo completamente de negro.