Redacción Deporpress | El capitán del CD Tenerife Suso Santana dio la cara este martes, tras el partido ante el Alcorcón (1-2) del lunes para aclarar un gesto que a muchos aficionados del CD Tenerife no le gustó, en una entrevista concedida a Radio El Día.
Cuando iba a ser sustituido lanzó el brazalete de capitán y se marchó con visible enfado, circunstancia de la que Suso puntualizó que “me cabreé pero conmigo mismo, no con el entrenador, eso jamás lo haré, ni con mi entrenador. Sería una falta de respeto para el compañero que entra, para el entrenador y para el resto del equipo”, y sobre el brazalete señaló que “se lo lanzo a Raúl (Cámara) para que se lo dé a Aitor (Sanz) y hacer más rápido el cambio. Aitor estaba lejos, si voy hacia él a dárselo también se hubiera criticado”.
Enfadados por la derrota.- “Somos los primeros que queremos conseguir la victoria y la afición se la merece. Pero esto es futbol y no pudios regalar la victoria como queríamos. Es cierto que no tuvimos continuidad. El Alcorcón es un rival incómodo y enfrió el partido; nos rompió el ritmo, y los dos errores nos condenaron”.
El vestuario.- “Está jodido, habíamos entrenado muy ben durante la semana, sabíamos cómo era el rival, pero no nos salió lo trabajado. El rival también juega pero nosotros tenemos que tener continuidad, como la de la segunda parte que fue diferente”.
La primera parte.- “No sé lo que pasó sinceramente. Teníamos que tener continuidad toda la primera parte y más jugando en casa, pero no lo hicimos”.
Cercanía del descenso.- “No hay que encender alarma ninguna. Estamos haciendo un buen trabajo como en los otros seis partidos. Lo único que da resultados es el trabajo, es lo que tenemos que hacer”.
Igual un año después.- “Es cierto que es frustrante estar sufriendo, a nadie lo gusta. Somos los primeros que queremos dar alegrías ilusionar a la gente. El grupo es muy bueno y somos conscientes de todo los primeros”.
Su propio rendimiento.- “Soy consciente de que no estoy en mi mejor nivel, pero el que toma las decisiones es el entrenador. Yo trabajo para ponerle las cosas difíciles, él decide. Me exijo más que nadie, sé lo que puedo dar y ahora no lo estoy dando, por esto trabajo mucho más que antes. No puedes gustarle a todo el mundo, respeto todas las opiniones, pero no puedo hacer otra cosa”.
El cambio.- “Me cabreé pero conmigo mismo, no con el entrenador, eso jamás lo haré. Sería una falta de respeto para el compañero que entra, para el entrenador y para el resto del equipo. Eso jamás ocurrirá. En Valladolid se me critica porque salgo andando, pero estaba hablado. Teníamos que alargar el partido lo más posible porque íbamos a tener más ocasiones. Me piden que salga caminando y me critican también por eso, porque no se sabe, pero es entendible”.
Lanza el brazalete.- “Tirarlo es una cosa, yo se lo lanzo a Raúl (Cámara) para que se lo dé a Aitor (Sanz) y hacer más rápido el cambio. Aitor estaba lejos, si voy hacia él a dárselo también se hubiera criticado. El que me conoce sabe que jamás haré un mal gesto a la afición ni al escudo del Tenerife. El primer cabreado por mi situación soy yo. Me conozco y cuando no estoy en mi mejor nivel me cabreo mucho”.
Ponferradina.- “Tenemos que estar todos unidos y remando en la misma dirección, esto lo sacaremos si estamos todos juntos”.