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Suma y sigue

Redacción Deporpress | Las dinámicas se convierten en un pilar fundamental en el deporte. Más en una disciplina tan igualada como el fútbol. Y la Segunda División. Quien parecía abocado al descenso hace unos meses, ahora vive ilusionado con los playoffs. Quien se frotaba los ojos con alegría viendo su posición aristocrática en la tabla, ve ahora como el calor del infierno acecha. Porque el fútbol es así. Y lo psicológico juega mucho.

El Tenerife se ha reconciliado consigo mismo en 2020. Otra prueba más, hoy ante el Rayo Vallecano en el Heliodoro. “Hace cuatro meses, habríamos perdido seguro”, decía Aitor Sanz en rueda de prensa. No le falta razón. Probablemente, un error puntual de algún futbolista vestido de blanquiazul o el infortunio habría castigado sin créditos a los del volcán. Ahora, no es así.

El equipo ha dado un paso atrás en su propuesta ofensiva, pero ha visto más puerta que nunca. Hasta hoy, que faltó la puntilla y quizás más riesgo en los últimos veinte minutos donde el Rayo se hizo dueño. Antes, pudo marcar cualquiera, en un partido atractivo de alternativas, pero sin claridad entre los tres palos. Cada uno con su modelo, tanto Jémez como Baraja dieron muestras de que, a priori –porque volvemos a recordar que el fútbol es presente-, tienen suficientes argumentos para no sufrir en exceso. Pero que el balompié no es una ciencia exacta, también.

Desde la dolorosa derrota en Riazor, se han sumado 14 puntos de 24 posibles. Es decir: el segundo mejor equipo en términos resultadistas –junto a Huesca y Zaragoza- del 2020. Ya van cinco seguidos sin marcharse de vacío, lo cual es una enorme nota positiva para que el equipo siga creyendo en lo que hace. Buenos picos de forma, claridad de ideas en el desarrollo y una puesta en escena acordes a la categoría de plata son las recetas que ha cocinado a fuego lento el grupo técnico de Baraja para firmar la ‘resurrección’.

Porque lo bueno es no caerse. Y dejar la portería a cero siempre está bien. Aún queda mucha película: 14 asaltos por delante, representado en 1.260 minutos con 42 unidades en juego, pendientes de un dueño. En ese camino, el Tenerife debe aspirar a 17 de ellos cuanto antes (40% para ser exactos). Mucha tela por cortar, pero sembrando el camino correcto.