Por @josefelipem
Durante esta temporada haremos un viaje por aquellos encuentros de fútbol que, por una razón u otra, han pasado a la historia de este deporte, lo han marcado o han sido buena muestra de cómo está implantado en la sociedad. Conoceremos partidos que desencadenaron guerras, que las pararon, encuentros con situaciones paranormales, o aquel que jugó un portero manco, el primer jugador negro que pudo disfrutar del fútbol en Europa o algunos de los partidos más memorables de un deporte que a todos nos apasiona. Hoy, en el regreso de República del Fútbol, bueno será que comencemos por los orígenes.
Hay cierta controversia a la hora de fijar cuál fue el primer encuentro de fútbol de la historia, aunque si nos ceñimos a lo que dice FIFA hay que viajar hasta Sheffield, en el condado inglés de South Yorkshire, para conocer al club de fútbol más antiguo del mundo, aún hoy en activo a pesar de no ser uno de los representativos de la ciudad.
Dos jóvenes estudiantes, Nathaniel Creswick y William Prest pasaban sus veranos jugando al cricket, deporte dominante en el siglo XIX, en una Inglaterra marcada por la explosión industrial, aunque por aquel entonces la mayor industria de Sheffield era la música. Nathaniel y William buscaban una ocupación para el invierno, cuando no podían jugar a su deporte favorito, y decidieron fundar el Sheffield FC, no confundir con Sheffield Wednesday o Sheffield United, para practicar el fútbol, una disciplina por aquel entonces reservada a clases altas y estudiantes.
Pero estos dos amigos se encontraron con un problema fundamental: tenían equipo, pero no tenían rival al que medirse. Así, idearon que lo mejor era dividir su conjunto en solteros y casados y que ambos se enfrentaran entre ellos. La idea no fue mala, por lo que, más adelante, continuaron con este tipo de emparejamientos, así como el de estudiantes contra trabajadores o trabajadores contra parados.
FIFA reconoce el primero de esos cruces como el primer encuentro de la era moderna del fútbol, pero los chicos de Sheffield, por fin, tuvieron un rival, el Hallam FC de su misma ciudad. El 26 de diciembre de 1860 es una fecha histórica, ya que el Sheffield se impuso al Hallam por 2-0, pero los jugadores de ambos equipos casi llegan a las manos durante y al final del encuentro debido a que no habían unas reglas unificadas, o lo que es lo mismo, cada equipo entendía el fútbol de una manera distinta. No era una cuestión de apreciaciones de faltas o fuera de juego, que no existían por aquel entonces, sino que algunos jugadores creían que, sin ser el portero, en determinados momentos el balón podía cogerse con la mano para meterlo en la meta rival, que, por otra parte, no contaba con larguero.
Optaron entonces por hacer una serie de reglas muy básicas, las conocidas como Normas de Sheffield en las que se contemplaban, por ejemplo, los saques de falta, la imposibilidad de coger el balón con la mano o los saques de esquina fueron contemplados en ese primer reglamento, que introdujo también la implantación de un larguero de material sólido que delimitara de manera clara la portería. Ese reglamente, unido a las conocidas como Reglas de Cambridge supusieron las bases del fútbol actual.
Además, aunque ninguno de aquellos jugadores lo supieran, habían logrado crear uno de los principales atractivos del fútbol actual, los derbis, entendidos como aquellos encuentros de gran rivalidad por pertenecer a la misma ciudad. Aún a día de hoy, aunque estén en distintas categorías, Sheffield y Hallam se ven las caras cada año para rememorar aquel momento.
Nace la FA
Pero, como decíamos al principio, existe cierta controversia en fijar a este como el primer partido de fútbol de la historia. Tres años más tarde, en 1963, nace la Football Asociation (FA) que acabaría siendo la actual Federación Inglesa de Fútbol. La FA impulsó un reglamento en el que se fijaban las medidas del campo, los minutos de juego, las indumentarias de los jugadores o los lanzamientos de penalti por lo que, con sus nuevas reglas, quiso organizar un torneo.
De este modo, el 19 de diciembre de 1863, el Barnes FC se vio las caras con el Richmond FC en el campo de Limes Field, a las afueras de Londres. El resultado, empate a cero, fue lo de menos, porque los jugadores del Richmond acabaron tan enfadados que decidieron abandonar la práctica del fútbol para dedicarse al rugby. Aquellos hombres consideraron al rugby mucho más civilizado que un fútbol en el que aún se permitía empujar a rivales sin ser considerado falta.
¿Qué pasó después?
Sheffield y Hallam pueden presumir de seguir en activo. El Sheffield tuvo que ver como los otros dos clubes de su ciudad anteriormente citados, Wednesday y United, le quitaban gran parte de protagonismo con la llegada de la profesionalización al mundo del fútbol y en la actualidad milita en la Division One South, la octava categoría inglesa teniendo en cuenta a la Premier League como la primera categoría.
El Hallam FC juega la Division One de la Northern Counties East Football League, equivalente a la décima categoría de su fútbol. Eso sí, puede presumir de contar con el estadio en activo más antiguo del mundo. El Sandygate Road, con capacidad para 700 espectadores, fue inaugurado en 1804, o lo que es lo mismo, a día de hoy tiene 212 años de antigüedad y sigue albergando encuentros de fútbol.
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