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Sol y nubes

Por @juanjo_ramos

“¿Rivales? Veo muy fuerte al Sporting, el Zaragoza está llegando muy bien… pero en definitiva todos los que están ahí. Mira cómo viene, por ejemplo, el Tenerife”. Las palabras de Rubi, entrenador del Huesca, representan el respeto que se le tiene al equipo de Joseba Etxeberria. En circunstancias normales, se vería como una reacción que quedará en nada. Como ese nadar y morir en la orilla de los conjuntos de media tabla que enganchan una serie de partidos sin perder. Pero no. Los aspirantes al ascenso saben que ahí hay algo más.

Puede que no logre acabar en la jornada 42 entre los seis primeros y esto quede en papel mojado. Miraremos entonces a la primera vuelta y discutiremos sobre el momento idóneo de relevar a José Luis Martí o si a la plantilla le faltaba un Luis Milla desde el inicio de temporada. Pero a falta de nueve jornadas, los de arriba observan con preocupación la trayectoria blanquiazul. Si el potencial de la plantilla fue capaz de verlo todo el mundo en el primer minuto de Campeonato, esta remontada ha tenido que pasar por una victoria en El Sadar para que sea valorada de verdad.

El de ahora es un Tenerife intenso (casi) siempre, que compite en casa (mejor) y fuera, que ha logrado una identidad y que va camino de tener un once definido. Todo aquello de lo que careció en las 25 primeras jornadas. Así sí puede soñar con grandes cotas. En medio, hemos tenido que pasar por los fichajes de invierno, los eternos debates sobre la estructura del club, si el “Espíritu de Los Rodeos” había desaparecido o si el director general del año pasado metía hasta goles y el de ahora se los marca en propia puerta. Un sinfín de debates en un entorno tan autodestructivo en las malas como enriquecedor para el equipo en las buenas.

Ahora que el Heliodoro casi se va a llenar (seguro que algunos huecos habrá) y que las seis primeras plazas no parecen una quimera conviene recordar que algunos creímos en las malas. No por colgarnos una medalla, sino porque se vive mejor pensando bien y siendo optimistas que amargados o buscando basura. Guárdenlo como reflexión. No pretende ser una pasada de factura ni una enseñanza. Simplemente, es una opción que también pueden valorar en el futuro. Confiar en los malos momentos, no darle patadas al árbol caído y buscar la rendija por la que se cuela el sol entre las nubes.