Por @fllombet
Pues sí, los datos son esos, el Iberostar Tenerife lleva tres derrotas consecutivas, y lo que hasta hace una semana era todo elogios y parabienes ahora se ha transformado en preocupación e incluso hasta en exigencia.
Es momento para no solo hacer lectura mecánica o comprensiva sino también para hacer un análisis interpretativo. Si ahora con dos derrotas en liga ACB, contra Unicaja y Real Madrid, y ocupando la tercera plaza, se abre un debate sobre el rendimiento, ¿qué se dirá al finalizar la liga, después de treinta y dos partidos cuando el Canarias termine ocupando zona de media tabla, que es para lo que se ha diseñado el equipo esta temporada?
Y en Europa, ¿no oíamos hace dos semanas que el nivel de esta liga era muy pobre porque nuestro equipo había ganado los tres primeros partidos? Ahora que se pierden dos, ¿no sería bueno hacer una lectura de la importancia de aquellas tres victorias?
Volviendo a la Liga Endesa, cierto que la puesta en escena ante el Real Madrid no fue la esperada pero ¿alguien sigue pensando que el Iberostar Tenerife se va a sacar de la chistera el terminar la competición por delante de Madrileños o catalanes o de equipos como Baskonia, Unicaja o Valencia? Porque por presupuesto no puede ser, por plantilla…seguramente tampoco, por número de abonados…¡ni de cerca!
La situación que ocupa el equipo Tinerfeño sigue siendo de privilegio y firmada por muchos antes de iniciarse la competición. Ahora bien, esta afirmación no debe distraer otro tipo de lectura que sí debe hacerse tras los últimos compromisos. Se debe analizar cuál puede ser el motivo por el que el equipo deja de ser competitivo ofensivamente. En esas tres derrotas, en dos de ellas su rival le ganó sin pasar de los setenta puntos. ¿Qué alternativas se deben buscar cuando no se acierta desde el perímetro? ¿Solo seguir intentándolo? ¿Es viable hipotecar un porcentaje alto de los intentos sobre un mismo jugador? ¿Por qué ahora los demás ya no parecen disponer de opciones como tenían en los primeros encuentros? Y hasta ahí entiendo que puede llegar la ocupación, que no la preocupación. De ese análisis constructivo sí se puede seguir mejorando.
El domingo el equipo juega ante un rival al que se le debería de ganar porque ahora ilusiona que llegue el premio de participar en la Copa del Rey. Y ganar al Fuenlabrada en casa, parece requisito indispensable para quienes quieran sacar billete a Vitoria. Por eso el Santiago Martín debe volver a contar con el mismo número de aficionados de partidos anteriores. Ahora hay algunas dudas con los últimos resultados y más contratiempos de lesiones. Pero esto va a formar parte del juego en los seis meses que aún quedan de competición.
Habrá rachas peores, seguro. Pero no saquemos nuestra peor cara, esa que nos suele caracterizar cuando vemos la botella medio vacía.
No olvidemos de dónde venimos, lo tarde que hemos llegado y que, de momento, solo tenemos capacidad para estar. Seguir creciendo también depende de que sigamos siendo felices en el presente.