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Sin víctimas colaterales

Por @MaverickGold

Cuando se vislumbra el año futbolístico que se avecina, uno se da cuenta de que va a ser un período movido. Primero porque en lo que al CD Tenerife se refiere, no hay años sosos o sin sustancia. Siempre hay algún momento en el que la aparente tranquilidad, que es irreal en el entorno del club, se ve salpicada por algún elemento, deportivo o no, que hace saltar por los aires los cimientos blanquiazules, y aunque sea por unas horas, días o semanas, mantiene elevada la temperatura del aficionado y altera sus biorritmos.

Este 2015 al que le faltan tres meses y medio, dará paso a un 2016 en el que habrá relevo en la cúpula del club. Su cabeza visible en esta última década se irá -no sé si del todo-, y llegará un nuevo modelo de gestión y aprovechamiento de los múltiples recursos que posee una sociedad de tanto calado entre los tinerfeños. ¿O no? Porque tal vez el cambio sea únicamente un relevo de nombres, pero no de ideas.

Todos sabemos que el Tenerife necesita reinventarse, actualizarse y salir del letargo social en el que lleva inmerso más de lo debido. No hablo de ascensos y éxitos deportivos, que también; no en vano de eso se trata este negocio del balón. Hablo de generar ilusión, de despertar, de reconquistar pasiones olvidadas y aterrizar por fin en el siglo XXI. Muchas veces pensamos que los únicos fichajes importantes son los del área deportiva, pero en una sociedad anónima deportiva como la tinerfeñista se echan en falta refuerzos en otras áreas. No hablo de cortar cabezas. Me refiero a incorporar a personas que traigan savia nueva e ideas para ir pintando habitaciones cochambrosas que hace tiempo que están olvidadas.

Los medios son los que son, y el CD Tenerife no es un trasatlántico del tamaño de otros en la LFP, pero requiere de nuevas ideas que pueden venir perfectamente en canoa. Solo hay que tener intención de hacerlo. Pero esta proclama llega tarde. Los meses irán pasando y llegaremos al segundo trimestre de 2016, con las elecciones en el consejo de administración y muchos capítulos por escribir hasta ese momento. Algunos ya están preparados; otros lo hacen en la sombra mientras esperan salir al ruedo y desvelar un secreto a voces; y los de dentro esperan esa fecha con la lógica preocupación de dejar la casa recogida y sin grietas o humedades.

Y en medio de todo, un equipo que vuelve a generar desconfianza y sembrar desconcierto por enésima vez. Se presenta un año muy activo y con temblores internos y exógenos que harán que, posiblemente, éste no sea un trance sereno. Solo pido que cuando el patio se agite, ninguno olvidemos que hay un equipo de por medio que no necesita más combustión que la que por su propia naturaleza ya genera.