Por @juanjo_ramos
Por partidos como el del sábado, ese derbi canario que volvió a teñirse de blanquiazul, nos gusta tanto el fútbol. Noventa minutos en los que los aficionados tinerfeños pasaron por todos los estados de ánimo: la ilusión previa, el nerviosismo al ver la puesta en escena, el miedo con la posible segunda amarilla a Mauro dos Santos, la esperanza con la roja a Timor, el pesimismo con el 0-1 logrado por Las Palmas jugando con diez, la rabia en la reacción y el 1-1, la explosión de alegría del 2-1 y la euforia del final del partido. Todo un catálogo de sensaciones que convierten a este deporte en algo maravilloso, capaz de influir en el resto de tu vida. De llevarte a celebraciones extremas o de convertir las horas de sueño en preocupación por el calendario futuro.
Y eso que el Tenerife volvió, apenas unas horas después, a la situación previa al clásico: solo tres puntos por encima del descenso. Así de efímera es la alegría en el fútbol moderno. Todo cambia en poco tiempo. ¡Que se lo digan al Ajax! Llevaba ventaja de la ida (0-1), se puso 2-0 en la vuelta y acabó encajando el 2-3 que le dejaba fuera de la final de la Champions en el minuto 95. Un pequeño drama para una generación ajacied que ha hecho historia. ¿Y el Barcelona? Su 3-0 en la ida, unido a las bajas de Firmino y Salah, ponían muy de cara la eliminatoria para el conjunto culé. Pero el alma del Liverpool dejó al D10S del fútbol, Lionel Messi, sin conquistar la Copa de Europa un año más.
Ni el aviso por lo sucedido hace un año en Roma fue suficiente. De repente, el ridículo de Anfield Road ha puesto en duda cuestiones bien cimentadas en Can Barça: la continuidad de Valverde, la consideración sobre Rakitic (tuvo la brillante idea de irse a la Feria de Abril la noche después de la debacle) y hasta la condición de intocable del Messi. Aunque fueran cuatro desequilibrados en el aeropuerto que, enfadados por la derrota, dieron rienda suelta a sus más bajos instintos.
En fin, esto es el fútbol. Para bien y para mal. Por eso, voy a grabármelo a fuego antes de emprender viaje este viernes a Granada. Allí, con todo perdido por las bajas y el potencial del rival, intentará el Tenerife dar la sorpresa. ¿Y saben lo que les digo? Si pudieron el Tottenham y el Liverpool en circunstancias tan adversas, ¿por qué no los de Oltra?