Skip to main content Scroll Top

Si sigue Miguel, no vuelvo a ir a estadio

Por @Zebendíaz
Estamos a viernes y, después de ver como el «piche» se derretía en mi barrio, Taco, después de que se me derritiera la retina tras leer las palabras del presidente del Getafe, donde rezaba que «tenía que haber puesto las entradas más caras para los aficionados tinerfeños» y después de acabar con todos los recursos de agua existentes en La Laguna, reflexioné, aunque con el peligro que conlleva tener la cabeza expuesta al solajero que hacía que los termómetros marcaran cuarenta grados. Después de todo esto, decidí escribir este artículo para los amigos de Deporpress, porque sí. Porque es lo que siento. Y lo digo abiertamente. Sin miedos.
Si sigue Miguel, no vuelvo a ir al estadio, porque a mitad de temporada le gritaban desde la grada eso de «Concepción, dimisión» y no hizo caso. No vuelvo a ir al estadio, porque ganó con el apoyo del setenta y cinco por ciento de los accionistas en las pasadas elecciones. No vuelvo a ir al estadio, porque en campaña dijo eso de «un club más cercano» y cumplió. No vuelvo a ir al estadio, porque dejó al equipo en cuarto lugar, jugó liguilla y ahora se encuentra a noventa minutos de conseguir ponerlo, de nuevo, en Primera División.
Sí, Miguel, no vuelvo a ir al estadio, si usted sigue de presidente, porque ha logrado sanear al club, a la institución, con una minuciosa política de depuración. No vuelvo a ir al estadio, porque usted, y los que se sientan a su lado, salvaron al club de la desaparición. No vuelvo a ir al estadio, porque se lo pidieron algunos en la grada y usted no se fue, sino que decidió seguir ahí, en su puesto de presidente, arriesgando su patrimonio y pasando noches sin dormir, para sacar adelante al club de mis amores. No, Miguel, así no se hacen las cosas.
Mire, Don Miguel, soy abonado del Club Deportivo Tenerife, desde que tengo seis años (ahora tengo 38), cuando jugaba el que fuera, años después, entrenador mío. El uruguayo Eduardo Belza, entre otros muchos que hicieron grande al Tenerife. Le digo esto, porque no voy a permitir que alguien como usted entre en la presidencia de «MI» club y lo salve, lo sanee y lo vuelva a poner a las puertas de Primera.
Don Miguel, si usted sigue, no vuelvo a ir al estadio, porque ha defendido una política de canteranos, donde hemos llegado a ver hasta nueve canarios en el once titular en alguna ocasión. Si usted sigue, no vuelvo a ir a estadio, porque me ha vuelto a ilusionar, aunque soy de los que nunca la he perdido. No vuelvo a ir, porque ha hecho un club más cercano y lo ha conseguido.
No Miguel, no vuelvo a ir al estadio. Mañana, cuando esté en el «Alfonso Pérez», pase lo que pase, voy a gritar eso de «Concepción, Dimisión». No se crea que se me va a escapar ¿eh?.
Don Miguel, si usted sigue, no vuelvo a ir al estadio… No vuelvo a ir al estadio sin mi bufanda y sin mirar al palco y aplaudir la gestión de todo su equipo, estemos en Primera o en Segunda.