Por Rubén Mesa (@Ru28992)
Después de finalizar la primera vuelta de la liga de Segunda División, el Club Deportivo Tenerife sigue muy metido en la pelea por conseguir algo muy grande. Se han disputado 21 jornadas en las cuales el equipo blanquiazul ha obtenido 11 victorias, 5 empates y 5 derrotas que le han colocado en la tercera posición de la clasificación con 38 puntos y a tan solo un punto del segundo clasificado. Sin embargo este año la competición, por la parte alta está muy igualada, ya que desde el segundo clasificado hasta el quinto solo les separan dos puntos.
Después de este primer tramo de temporada, el representativo tinerfeño se ha asentado, desde las primeras semanas, en las posiciones altas de la tabla clasificatoria, teniendo siempre una clara filosofía para encarar los partidos, pues en la mayoría de ellos ha dejado la portería sin encajar gol, mostrando una gran mejoría en la defensa con respecto a otras temporadas. Esto, junto al hecho de saber aprovechar las oportunidades de cara a gol, le ha representado sumar muchos más puntos que en otras temporadas, a estas alturas. Es cierto que en esta liga tenemos más pegada de cara a gol, entre los tantos sumados por Elady Zorrilla, que es un trabajador nato, los de Enric Gallego, que es uno de los mejores rematadores de la categoría, junto a los que aporta el resto de jugadores, que se suman al ataque desde la segunda línea, para ayudar a los delanteros. Entre todos han conseguido posicionarse en el tercer puesto de la tabla y aspirar al ascenso si se mantiene esta trayectoria en la segunda vuelta.
A pesar de que en estas 21 jornadas, en algunas ocasiones el equipo ha recibido críticas por no mostrar un juego brillante, continuaba cosechando buenos resultados. En las cinco últimas jornadas, sin tener un juego deslumbrante salvo en la última victoria en Zaragoza, conseguía 11 de los 15 últimos puntos que se disputaban y marcharse con muy buenas sensaciones al parón navideño, antes de recibir el próximo 2 de enero a la Unión Deportiva Las Palmas en el Heliodoro Rodríguez López, en el inicio de la segunda vuelta, en el derbi del fútbol canario.
Pienso que uno de los motivos por los que el representativo tinerfeño está en tan buen momento es culpa de su entrenador, Luis Miguel Ramis, renovado para mantener una tendencia continuista que en el Club Deportivo Tenerife no se llevaba a cabo desde hace mucho tiempo. Lo habitual venía siendo que tanto al inicio de la temporada, como después de una mala racha, se destituyera al entrenador, motivo por el cual no se tenía una clara filosofía de trabajo. Tampoco los que formaban parte de esos proyectos, llegaban a madurar una fórmula concreta de trabajo que diera buenos resultados.
Mantener a Ramis ha sido uno de los muchos aciertos que ha tenido la dirección deportiva, dirigida por Juan Carlos Cordero, al que a partir del próximo día 3 de enero le espera un duro trabajo, intentando conseguir entre uno y tres fichajes en el mercado de invierno, según indicó Miguel Concepción en declaraciones posteriores a la asamblea general y extraordinaria celebrada el pasado 22 de diciembre. Con esos nuevos fichajes, el Club Deportivo Tenerife pretende tener tres nuevas piezas que le hagan lograr el sueño blanquiazul: pasar de ser un equipo aspirante, a ser un equipo de primera, consiguiendo el ansiado ascenso en el año del centenario.