Redacción Deporpress | Shashoua, un jugador decisivo que no está en el campo. La renovación del jugador inglés es uno de los mayores debates que hay en el CD Tenerife, con partidarios de una u otra postura. Así, lo seguro es que el británico acaba contrato en julio después de tres temporadas en la isla, donde ha tenido numerosos altibajos.
El representativo lo fichó en la campaña 2019-20 después de destacar en el Atlético Baleares con seis tantos en 33 partidos. Sin embargo, no llegó a debutar oficialmente con el club canario ese año y fue cedido al conjunto balear, aunque las lesiones le privaron de mostrar su fútbol.
Con todo, Shashoua debutó con el Tenerife en la 20-21 a sus 21 años. Dando muestras de calidad, el futbolista estuvo presente en 33 encuentros, siendo titular en 15 de ellos. Anotó tres goles y dejó muestras de su calidad, pero tan solo pudo completar los 90 minutos en tres ocasiones.
Un año más tarde y con el ‘10’ que había dejado libre Suso Santana, el inglés partía como uno de los líderes del equipo chicharrero sobre el césped. La temporada empezó de maravilla para el jugador, dejando grandes actuaciones en un plantel que cosechaba victoria tras victoria. Cuando todo parecía estar en su sitio, una pubalgia (y algún que otro asunto extradeportivo) lastró su rendimiento y le impidió estar en plenas condiciones para pelear por el ascenso.
Aun sin la presencia al cien por cien de uno de sus mejores hombres, los de Luis Miguel Ramis se quedaron a un triunfo de subir a Primera. En el global de la temporada, los números de Shashoua fueron los mejores de su carrera; 32 partidos, 19 de titular, seis goles y cuatro asistencias.
Sin embargo, el británico tuvo el mismo lunar en su historial, ya que solo completó cinco de esos encuentros. Una falta de continuidad que sorprende viendo el nivel del jugador y que deja de hacerlo cuando se da cuenta de las circunstancias que le rodean. Con todo, el Tenerife se quedó en Segunda y Shashoua se quedó con la sensación agria de no mostrar su mejor versión en el tramo decisivo.
Ya en la campaña actual, el ex del Baleares arrancó jugando de inicio, aunque pronto tomó la decisión de operarse de la pubalgia que le venía lastrando desde hacía meses. Tras más de dos meses apartado de los terrenos de juego, Luis Miguel Ramis volvió a introducir poco a poco al futbolista y, pese a realizar pinceladas de gran talento, un nuevo infortunio volvió a cortarle la progresión.
Cuando parecía que, por fin, arrancaba y que se vería al mejor Shashoua, una nueva lesión le frenó, dejándole sin jugar en tres de los últimos cuatro choques del Tenerife. En total, este año ha disputado 13 partidos, ha marcado un gol y, como siempre, no juega la totalidad de los minutos (tan solo en una ocasión).
Este es el balance de un jugador que divide a la afición blanquiazul entre partidarios y detractores. Además, parece que ciertas actitudes también ‘preocupan’ a Luis Miguel Ramis y a la directiva del club. La calidad del futbolista es indiscutible, pero, con el fin de su contrato, ambas partes tienen que tomar una decisión sobre cuál es la mejor opción para sus intereses. Shashoua, un jugador decisivo que no está en el campo.