Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Sergio Sánchez: «Daría igual que uno estuviera en Primera y otro en Tercera; la rivalidad es permanente». El narrador de Movistar Plus y periodista de Relevo, experto en una categoría que conoce desde hace muchos años como la Segunda División, analiza el partido del próximo sábado y la situación actual blanquiazul en Deporpress.
Dani Cerdeña: En primer lugar, ¿cómo le va todo? Le seguimos viendo escalar en Movistar Plus, pero también sacar brillo a la pluma en uno de los proyectos recientes más innovadores, con el giro de tuerca realizado por ‘Relevo’.
Sergio Sánchez: El periodismo es una profesión muy cambiante. A principios de temporada, con los cambios en las retransmisiones televisivas, ya no iba a tocarme viajar a los estadios para hacer las entrevistas de Segunda División. Después de 20 años, venía una nueva era con mucha incertidumbre, pero al final sigo en Movistar Plus. Hago partidos de Liga de Campeones, Europa League, retransmisiones… Y luego en ‘Relevo’, que es un proyecto diferente. Un medio escrito pero digital, donde se ha abierto hueco. Me gusta mucho porque me dan mucha libertad, siempre que sean historias interesantes que contar. No podemos quejarnos.
DC: Entrando en faena con el derbi canario, ¿cómo ve el partido del sábado? Nada tiene que ver con los del último playoff en junio, sobre todo por un Tenerife en zona de nadie.
SS: Puede que sea diferente desde el punto de vista deportivo, pero idéntico en cuestión de espíritu. Daría igual que se enfrentaran con uno en Primera y otro en Tercera, ya que la rivalidad es permanente. Están en la misma categoría, aunque es verdad que Las Palmas lucha por el ascenso y el Tenerife está en esa tierra de nadie, donde necesita dar esos pasitos para estar totalmente tranquilos. En cuanto al partido, tiene ingredientes para que sea atractivo. En primer lugar, porque siempre al eterno rival le gusta pinchar al otro. Conseguir poner una piedra en el camino de Las Palmas sería importante para la afición y creo que lo agradecerían; y en cambio, para la UD sería dar un paso más hacia el ascenso directo, encima ante tu eterno rival. Se va a recordar el partido del playoff, aunque sea diferente, sobre todo por aquellas declaraciones como la de ‘mucha fiesta’, pero es verdad que en lo deportivo hay diferencias. Ahora mismo, Las Palmas es un equipo muy potente y el Tenerife está pasando por más apuros, sobre todo de cara a gol. Ahora bien, creo que será un partido apasionante, como siempre.
DC: Girona en Primera, Éibar y Las Palmas luchando por el ascenso directo… y el Tenerife en mitad de tabla. ¿Qué diagnóstico hace desde fuera para que haya cambiado tanto de una temporada a otra?
SS: Hay que estar dentro para conocer de fondo lo que sucede, pero desde fuera creo que hay muchas variables que pueden haber influido. Empezamos por la temporada pasada, donde muchos jugadores se quedaron con la miel en los labios cuando estuvieron a un paso de ascender a Primera, pero se quedaron sin el mismo. Además, terminaron más tarde. Eso repercute en la planificación deportiva, a pesar de que se trabaje en las dos variables, pues tienes que apurar más. Asimismo, el periodo entre el final de una temporada y el principio de la siguiente es más corto que para el resto. Luego, vuelves y te faltan jugadores importantes, como pueden ser los casos de Álex Corredera, Elady Zorrilla o Sam Shashoua, y que cuando vuelven tienen que volver a ponerse a tono. A todo ello, se agrega que los rivales ya te conocen y saben cómo juegas. El segundo año siempre es más difícil. Otro aspecto que saben mejor los entrenadores es la tensión competitiva, pues mantenerla durante toda una temporada es complicado. Y luego hay equipos muy buenos, con grandes plantillas. El Éibar se quedó a segundos de irse a Primera; están los que bajaron; Las Palmas, que también se quedó a punto; y digamos que el Albacete es el equipo revelación, como lo fue el curso pasado el Tenerife. Además, el club ha cambiado de propiedad, con salida del director deportivo y donde el encargado de confeccionar la plantilla se solapa a su vez con la búsqueda de otro secretario técnico para la próxima temporada… La falta de estabilidad incordia a la hora de competir mejor.
DC: ¿Le sorprendió la salida de Juan Carlos Cordero?
SS: Para mí, es uno de los mejores directores deportivos de los últimos quince años en la categoría. Está muy cotizado. Es normal que cuando llega un proyecto potente como el del Zaragoza, con un gran desembolso de dinero, intenten ir a por el mejor. Y más si en el Tenerife se vive una situación de cambios, incluso diferente, donde quizás aunque apostaran por él la conexión no era la misma. Si uno no se siente cómodo, no es bueno para el club ni para la persona. Al final, la salida no me sorprendió tanto por su cotización como por esa agitación en el entorno del club.
DC: ¿Qué jugador le ha sorprendido más de cada uno de los dos equipos en esta campaña?
SS: En el Tenerife, siempre me ha gustado Corredera. Espero que de aquí a final de temporada dé un paso adelante tras recuperarse de su lesión. Marca diferencias, pero es verdad que con esos problemas no ha terminado de entrar al mismo nivel respecto a la temporada pasada. En general, el nivel del Tenerife durante esta temporada ha sido bastante homogéneo en toda la plantilla, donde nadie ha destacado muy por encima de los demás. Pero de aquí al final, Corredera puede dar esa pausa y llegada para ser más determinante. Mientras, en Las Palmas, destaco a ese trío de ases llamado Jonathan Viera, Pejiño y Moleiro. Si consiguen cortocircuitar al Tenerife y se sienten a gusto van a poder llevarse el partido.
DC: Con más de diez jornadas, parece la Segunda más partida de los últimos años, obviando la lucha por el ascenso directo. Los cuatro últimos tienen que remontar mucho para salvarse; y más allá del orden, el Albacete cierra esa sexta plaza con cierta holgura. ¿Prevé muchos cambios?
SS: Es una temporada de bloques. Por el ascenso directo, hay cinco-seis equipos. Luego, un grupo tranquilo que habita en la zona media. Y por último, un último conjunto que han sumado poco. Ahora, entramos en el último tercio, donde suceden cosas inexplicables. Sin ir más lejos, la Ponferradina lo tuvo ganado hasta el último segundo ante el Granada, que no ha perdido en su campo. O el Andorra, que se quedó con diez jugadores en la primera parte contra Las Palmas y empató; o su 0-3 en el campo del Cartagena. Quienes estén en zona límite, deben andarse con cuidado; y si sumas varias victorias consecutivas, puedes meter en problemas a quienes pensaban que no lo estaban. Ahora bien, los bloques están bastante definidos.
DC: ¿Cree que Ramis cerrará su ciclo al final de la temporada 22/23 en el Tenerife?
SS: Habría que estar dentro para saberlo, pero desde fuera mi sensación es que el equipo ha transmitido más dudas. Además, ahora mismo el club no tiene un director deportivo interino que vaya a encargarse de la próxima plantilla, por lo que también dependerá de que quien llegue case o no con las ideas que tiene Ramis. O bien que apueste otra persona. El final de temporada también será clave, pues no es lo mismo salvarse de manera holgada a que te consigas la permanencia por la campana. Creo que eso marcará también su futuro. Si no está ya decidido, creo que se resolverá todo en los próximos 15-20 días, y donde pienso que el derbi también puede marcar, a la hora de que se vea a un Tenerife fuerte y que haga daño a Las Palmas, así como si la afición se identifica con Ramis. Sus sensaciones serán importantes, aunque al final la decisión está en su cabeza y sería aventurarnos demasiado a la hora de dar un pronóstico. Si no se confirma su continuidad en el próximo mes, veo difícil que siga.
DC: ¿Ve a Las Palmas en Primera División en la temporada 2023/24?
SS: Tiene un auténtico equipazo. Puede estar entre las 2-3 mejores plantillas de la categoría. Además, cuenta prácticamente con todos los jugadores disponibles, ya que no tienen a Vitolo y Sandro pero tampoco son de los más habituales. Tienen a Viera, Moleiro, Pejiño, a un portero que ha batido récords de imbatibilidad o a un auténtico lujo en el banquillo como Marvin. Lo veo peleando por ascenso directo hasta el final. Ahora, está todo tan igualado que no me atrevo a mojarme. El Granada venía arrasando y tenía esta última jornada una ocasión única de meterse arriba, pero llega la Ponferradina que estaba en descenso y casi le gana. La prueba es el Éibar del año pasado; nadie puede confiarse. Hace poco, le hice una entrevista a Stoichkov –jugador del Éibar- en Relevo y me dijo que habían aprendido de aquello, donde cree que quizás se creyeron que estaban en Primera antes de tiempo. Si Las Palmas va a pensar que subirá sí o sí, se le puede complicar. Sin embargo, no hay ningún margen de error y a la mínima te cazan. Dar algo por sentado en una categoría como la Segunda sería no conocer el campeonato.
DC: Ha estado a pie de campo en los mejores estadios de España y los mejores derbis. ¿Qué hace diferente al canario respecto a otros, como puede ser el gallego o el asturiano?
SS: El colorido y la alegría. Este tipo de partidos se viven con mucha intensidad, pero muchas veces no me gustan porque se roza la excesiva agresividad. Sé que son partidos de mucha pasión, pero a veces se desbordan. Con toda la rivalidad que tienen Tenerife y Las Palmas, lo veo más de ingenio y colorido. Muchas veces, cuando he ido con algún compañero, me comentan que cuando lo han visto por la tele se les parece a los derbis de Argentina, pero solo cogiendo lo mejor y quitando toda la violencia, dejando solo lo bonito.
DC: La polémica nunca ha estado exenta con el VAR. ¿Qué cree que le falta para que se convierta en esa herramienta casi perfecta y deseada?
SS: Tres cosas. La primera, entrar para situaciones manifiestamente claras, que era para lo que venía y parece que se ha olvidado, como por ejemplo el codazo de Tasotti a Luis Enrique, que el árbitro no vio y que puede revisarse para expulsión. La segunda, para situaciones objetivas como el fuera de juego, donde se utilice un procedimiento semiautomático como el del Mundial y que no admite discusión porque la línea está bien tirada. Y lo más importante es eliminar la cámara lenta, ya que el ojo humano no está acostumbrado a analizar la jugada a esa velocidad, donde cualquier acción o empujón se incrementa; para juzgar es un error. Que los árbitros puedan ver la jugada repetida las veces que quieran, pero a velocidad real.