Redacción Deporpress | Sergio Rodríguez recorría dias atrás más de 1.500 kilómetros desde Milán hasta Alicante para confinarse en la ciudad natal de su mujer, junto a su mujer y a sus hijas, después de que regresase solo a finales de febrero a la localidad lombarda por las preocupantes noticias que le llegaban sobre el coronavirus. Una distancia recortada en coche -14 horas de viaje- después de que el equipo milanés diese a sus jugadores los oportunos permisos para volver a sus hogares. El ‘Chacho’ ha narrado la pesadilla vivida desde entonces en una entrevista concedida a El País.
Crisis.- “El mayor problema de esta crisis es la incertidumbre. Pero ahora somos todos un equipo y tenemos que remar juntos para salir de esto. Los primeros días teníamos noticias de 90 contagiados, después 150… pero es que en Lombardía hay 16 millones de personas. Como mecanismo de defensa, la mente intenta poner las cosas en perspectiva, pensar que se puede controlar. Luego entiendes de golpe todo el problema, el colapso del sistema sanitario y el caos que eso genera”.
Pandemia.- «Nadie se imaginó en enero que, a estas alturas, iba a haber 1.700 millones de personas confinadas en el mundo, en más de 50 países. Ponerse ahora a valorar lo que hicimos o no, no merece la pena. No había referencias históricas en los últimos 100 años de las que poder aprender. Lo principal es estar tranquilos en casa, hacer caso a todo lo que nos digan las autoridades y confiar en que todo va a mejorar».
Un avance letal.- “Las fichas de dominó comenzaron a caer muy rápido, sin posibilidad de pronosticar lo que iba sucediendo. Tratabas de imaginar lo que venía, pero la realidad lo cambiaba todo. El virus nos comió el día a día sin darnos cuenta. Se fue perdiendo la normalidad. La ciudad se fue ralentizando y enrareciendo».
Últimos partidos.- «El 28 de febrero teníamos partido en Kaunas ante el Zalgiris. El gobierno lituano ya era reticente a que se disputara el partido por la posibilidad de que se desplazaran aficionados. Todo se desarrolló normalmente. Después llegó el partido ante el Madrid a puerta cerrada, el 3 de marzo. Lombardía ya era zona roja y en Italia había 2.500 contagiados y 80 muertos, pero también jugamos con cierta normalidad, igual que ante el Valencia dos días después, también sin público. Queríamos pensar que era más por una cuestión de limitar las grandes concentraciones. Todos estábamos sanos y aún no teníamos la sensación de estar en peligro”.
Decretan estado de alerta en Italia.- “Ahí tomamos conciencia de la magnitud de la situación. Igualmente teníamos que mantener la actividad porque teníamos partido de la Euroliga ante Olympiacos la semana siguiente”.
Primer contagio en Euroliga.- “Ese positivo nos llevó a una cuarentena obligatoria de casi una semana porque habíamos jugado contra ellos. Todos nos tuvimos que meter ya en casa, sin poder salir ni a los supermercados ni a las farmacias. Cada día ibas intentando asimilar la situación, pero la realidad te iba desbordando”.
Situación en España.- «Se han tomado las medidas más rápido que en Italia. Pero también hay que valorar que Italia fue el primer país de Europa en enfrentarse a esto y no había referencias. Ya habrá tiempo de ver lo que hemos hecho bien o mal. Ahora dar todo nuestro apoyo y empuje a toda la gente que, de verdad, está solucionando el problema… los sanitarios, las fuerzas de seguridad, los transportistas. No podemos estar haciendo pronósticos, no marcar fechas y escenarios que luego generen desilusión. Ojalá pronto el problema sea ver como se reanuda todo porque significará que las cosas han mejorado rápido”.
Aprendizaje.- “Esto nos hará mejores y más fuertes, cambiaremos la manera de ver las cosas, valoraremos más lo que antes dábamos por hecho…”.