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Sergio Díaz, joven birria desde los países bálticos

Redacción Deporpress | Sergio Díaz es nuestro quinto ‘invitado’ en Planeta Birria. Blanquiazul del 93, ha hecho un paréntesis en su vida durante estos meses para vivir un Erasmus en su carrera hacia el doctorado. Bien lejos de las islas para habitar cuatro meses –de enero a abril- en una de las joyas bálticas: Letonia. Creador junto a su amigo Daniel Martín de la Tenerife War Bot en 2019, uno de los fenómenos de moda por aquel entonces en Twitter, sigue ahora al Tenerife desde la distancia.

Deporpress: ¿Qué le llevó a Letonia?

Sergio Díaz: Un poco fruto de la casualidad. Estoy haciendo un Erasmus, pero dentro de un doctorado. Conocí a un profesor que me abrió esta posibilidad, además de mi tutora. Tenía opción de irme a Bolonia, pero me dije que Letonia porque Italia es más fácil de visitar. Me entraron ganas de venir a un país más ‘raro’, diferente.

DP: ¿Cuándo nace ese amor por el Tenerife?

SD: Por mi padre. Mis primeros recuerdos se mezclan con el Tenerife a través de él. No tengo recuerdos demasiado lúcidos, pero sí por ejemplo del primer año de Segunda una vez bajamos de Primera a principios de siglo. Del año del ascenso del 2000 al 2001 sí tengo mayor memoria, especialmente de oírlo por la radio. Recuerdo que una vez descendimos a Segunda, mi padre tenía tal rebote que no quería abonarse, pero sí de esos encuentros del regreso con Benítez, con Willy narrándolos a través de Radio Club Tenerife. Asimismo, recuerdo algún que otro partido en el Heliodoro. Desde ese entonces, los recuerdos que evoco son mucho más claros.

DP: ¿Recuerda su primera vez en el Heliodoro?

SD: El primero que me viene fue al año siguiente del ascenso con Benítez, en Primera. Fue un partido del Tenerife contra el Espanyol. Pero no me acuerdo de los goleadores.

DP: ¿Ese sentimiento blanquiazul termina brotando por iniciativa propia?

SD: Si estás cada día oyendo al Tenerife, viendo como juegan en la tele y demás, es mucho más fácil hacerse aficionado. Luego, terminé yo arrastrando a mi padre mucho más adelante, a la hora de ir al Estadio o hacernos abonados. Pero él sembró la semilla para que ahora esté enganchado a esta droga llamada CD Tenerife. Cuando pierde, se sufre como un cabrón.

DP: De pequeño, ¿acostumbraba a hacer algunas cosas de esas ‘frikis’ que hacemos los fanáticos de un equipo?

SD: Recuerdo que con las opciones de edición del Pro Evolution Soccer –videojuego-, me hacía el equipo a duras penas. Era bastante engorroso por aquella época. Hacerte el escudo, las equipaciones… podía pegarme hasta un día entero para crear algo creíble.

DP: ¿Cuál fue su primer año como abonado?

SD: Me costó mucho porque mi padre era reticente en ese aspecto, también por el tema del dinero. Lo cual no deja de ser curioso porque al final terminábamos yendo a todos los partidos pagando entrada. Se negaba a abonarse, pero una vez volvimos a Primera en 2009 durante la época de Oltra, nos abonados definitivamente porque sabíamos que iba a ser difícil estar comprando entradas. Lo convencí para dar el paso de nuevo. Desde entonces, hemos estado cada temporada, sin excepción.

DP: ¿Ese año del ascenso en 2009 fue el paso decisivo para convertirse en un ferviente hincha birria?

SD: No lo creo. Ya de antes, era bastante apasionado. Lo único que cambió fue esa situación con mi padre. Creo que fue una bobería no abonarnos antes porque nos terminábamos gastando más dinero en entradas.

DP: ¿Le ha entrado mono de Heliodoro?

SD: Es raro ver los partidos así. Fuera de España, como LaLiga tiene vendidos los derechos de Segunda División en Europa, puede verlos gratuitamente en el canal Youtube. Es extraño ver el Heliodoro desde tan lejos. Creo que la última vez que me perdí un partido en el Estadio fue en Primera División, frente al Sevilla, ya que me puse bastante malo y me quedé en casa para verlo por televisión. Entonces, es diferente para mí.

DP: Lo importante al final es que puede matarse ese gusanillo viéndolo por Internet. Un hecho inimaginable años atrás.

SD: Lo cierto es que hace no tanto podías quedarte sin verlo. Recuerdo en otro viaje por Europa que hice hace dos años, donde las fechas en las que estuve fuera coincidieron con un partido. Pues no tuve la oportunidad de verlo por Internet, sino solo a través de la radio.

DP: ¿Cómo está viendo al equipo esta temporada?

SD: El equipo se hizo para cierto estilo de juego y pretensiones que no se han visto finalmente reflejadas. Ese cambio de cromos con entrenador, director deportivo… Ha sido otro mal año en cuanto a toma de decisiones. Y llevamos unos cuantos años así. Pero parece que el miedo del descenso se aleja, más que por la lejanía, por las buenas sensaciones que está transmitiendo el equipo. Ahora mismo, diría que hay peores rivales que nosotros: Extremadura, Oviedo, Sporting… A ver si conseguimos meter un colchón para salir de peligro. No está siendo una campaña ilusionante, pues no pensaba que fuésemos a luchar directamente por el ascenso, pero sí que estaríamos más holgados en la clasificación y mirando para playoffs.

DP: ¿Un mal resultado del Tenerife le amarga un fin de semana?

SD: Más que un resultado, las sensaciones. Depende del contexto. Cuando llevamos muy mala racha, intento desconectar para no amargarme en exceso. Recuerdo el primer año de Martí donde intentamos ir para arriba, fichando a los Javi Lara, Saúl y compañía. Luego, terminamos perdiendo un partido con el Elche, justo el mismo día en el que tenía un concierto de Estopa junto a mi novia, pero fuimos amargados porque encima hubo bastante polémica con el arbitraje. Al año siguiente, también me dejo mal cuerpo aquel 3-3 con el Girona en el Heliodoro, con un golazo de Alberto donde habíamos remontado un 1-2 pero al final nos empataron cuando luchábamos por agarrarnos al ascenso directo. Aunque está claro que la palma se la lleva aquel 3-1 en Getafe. Más reciente, el partido donde lo vi todo prácticamente fue en Riazor contra el Deportivo. No salía nada y me temí que sucediese lo peor. No es lo mismo a esa última derrota en Huesca, donde ves al equipo plantando cara, bien colocado y mereciendo más.

DP: ¿Su momento más álgido en lo sentimental como blanquiazul fue…?

SD: Sin duda, el partido contra el Xerez en el Heliodoro. Ese 2-0 fue lo más. También recuerdo con buen sabor el 1-0 al Getafe en casa en la ida de la última eliminatoria de los playoffs de ascenso. Pero no se parece en nada al día del Xerez, ya que conseguimos el gol de Nino después de sufrir muchísimo con uno menos todo el partido.

DP: ¿Cuál diría que es el peor año reciente: el descenso a Segunda B o el primer intento fallido de regreso a la categoría de plata?

SD: El año que se bajó fue como una crónica de una muerte anunciada. Estaba asimilado porque fue lentamente, en el sentido de que no perdimos un partido que nos bajó definitivamente de división. Se veía venir. Más duro fue el partido contra la Ponferradina en aquella última eliminatoria, cuando ves que se disipa esa esperanza de salir del pozo. Ves que tienes que quedarte otro año jugando contra rivales que, con el máximo respeto, no son los más apetecibles. Fue un palo duro.

DP: ¿Es de ídolos tinerfeñistas?

SD: No me considero fanboy de los jugadores. Quizás soy más de aquellos que te caen mejor por su personalidad, con ideas claras. Huyo de aquellos que parecen vividores, aunque no tenga nada malo. Cuando ves futbolistas con cabeza amueblada como Nino, Cámara, Carlos Ruiz, Aitor Sanz… Empatizo más con ese tipo de personas porque parecen personas sencillas.

DP: El Tenerife War Bot. Fue una forma divertida y entretenida de dar cabida a los habitantes de la red de redes en clave blanquiazul. ¿Habrá una segunda edición?

SD: No lo he hablado con mi otro compañero, Daniel. No podría decir ahora mismo. Tampoco es que ahora esté de moda en Twitter. No queríamos igualmente que se volviese algo repetitivo, cansino. Sería con menos emotividad. Pero siempre puede haber un giro de rosca que le dé ese toque original y sea especial.