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Señalar

por @juanjo_ramos

“No señales, que eso es feo”, nos decían los mayores cuando éramos unos insolentes chiquillos. Ahora, en cambio, está de moda. Casi es obligado. De hecho, en ese submundo que son las redes sociales, o señalas o te señalan por no señalar.

La derrota del CD Tenerife en Vallecas disparó los dedos, a modo de guillotinas, buscando culpables de la decepción. En estos tiempos se dice fracaso, que suena más fuerte. En cierta forma lo es, pero no por quedarse fuera del playoff. Más bien es por no haber estado nunca entre los candidatos reales con esta plantilla. A falta de las matemáticas y de esa esperanza irracional que muchos mantenemos, todos quieren saber quién se ha equivocado.

El primero que se me ocurre es José Luis Martí, profesional íntegro e identificado con el tinerfeñismo, que fue incapaz de manejar esta plantilla y hacerla funcionar como un equipo. A posteriori, es fácil decir que no debió iniciar la temporada.

“El relevo de Martí por Etxeberria llegó tarde”, claman muchos. Yo creo que también. Y esa tardanza es imputable a Alfonso Serrano. Noviembre, después del oprobio de Huesca, era la fecha valiente. Diciembre, aprovechando el parón, era la fecha prudente. Febrero, tras la derrota en Granada, fue la fecha insostenible. ¿Pero también podemos señalar a Serrano por algún fichaje? A mi juicio, su nivel de acierto ha sido altísimo.

Otra cosa es el rendimiento de la plantilla. Veo un grupo de jugadores veteranos que no han rendido a la altura del año pasado, ya sea por lesiones, falta de continuidad o simplemente porque no. A un grupo de fichajes en el que las lesiones han lastrado de forma contundente a tres potenciales titulares (Villar, Montañés y Longo). Y a otro de jóvenes que no han sabido aprovecharse dando un paso adelante. Colectivamente, en algunos momentos puntuales ha faltado hambre y ha sobrado soberbia. Pero el resultado no ha sido una calamidad que nos conduzca irremisiblemente a una revolución. De hecho, gran parte de los integrantes de la plantilla valen para el año que viene.

¿Y Miguel Concepción? Prescindo del debate inútil sobre su continuidad. El Tenerife es una SAD, él maneja más del 40 por ciento del accionariado y no se va a ir. De la misma forma que ustedes no le dan su casa o su coche a un extraño. El sentimiento es de todos, pero el club no. Aunque duela. Que nos quede claro de una vez. Dicho eso, a Concepción le echo en falta aquello que no tiene: una mayor capacidad de intervención en momentos que requieren un cambio (de entrenador) o alzar la voz (contra los árbitros). Por señalar diré que, como presidente, es el máximo responsable de lo que suceda en el club. Para bien y para mal. En este caso para mal.

En definitiva, que no se me da señalar. Porque se trata de elegir un culpable y me parece que en el Tenerife de esta temporada todos han colaborado: entrenador perdido, jugadores tendentes al apagón, lesiones dañinas, árbitros erráticos, director deportivo excesivamente prudente, presidente poco intervencionista… pero todo en momentos puntuales. Una gota por aquí, una pizca por allá. Nadie fue un desastre, pero todos ayudaron a que las cosas no salieran como esperábamos. Ah, me faltan los rivales. Que también juegan.