Skip to main content Scroll Top

Semanas blanquiazules

Por @juanjo_ramos

Estas semanas son fastidiadas para algunos. Gana el CD Tenerife e inmediatamente desciende el nivel de basura hasta límites aceptables. El entorno blanquiazul se vuelve respirable y los debates regresan al fútbol. Que si Héctor Hernández no se merecía la suplencia, que si Undabarrena muy bien, que si Coniglio mejor desde el banquillo…

Siempre se puede forzar la situación. E incluso buscarle pegas a la victoria, que las había. A mí, por ejemplo, no me gustó el once contra Osasuna. Se puede pensar eso y que los cambios fueron buenos. Cuestión de ser justos, de no obsesionarse con los personajes a los que “juzgas”. Nadie es perfecto ni un desastre absoluto. Por mucho que te lo vendan así.

Pero los amigos del populismo van ahí contracorriente y les cuesta más. En los días siguientes a una alegría decrece el número de tuits publicados y aquellos que esperan el fracaso del equipo (teóricamente de su equipo) se lamen las heridas a la espera de que algo desvíe el foco de la victoria hacia otro punto.

Esta vez la oportunidad tardó en llegar hasta el jueves. Seis días interminables para ellos. Un suplicio. Pero el club cometió la torpeza de presentar un abono para los últimos cinco partidos y las entradas del derbi sin aceptar preguntas fuera del motivo de la rueda de prensa. Torpeza porque expones nuevamente que tu director general no tiene capacidad para defender abiertamente la postura del Tenerife en cualquier tema de interés. Y torpeza porque le das una salida a los que sufrían días antes por la victoria blanquiazul. No por el hecho en sí mismo.

Sostengo desde hace semanas que eran el presidente Miguel Concepción y el director deportivo Víctor Moreno los que debieron salir a hablar sobre José Luis Oltra. Valentía, transparencia y claridad eché en falta mientras la imagen de su entrenador se desmoronaba. Por tanto, lo que diga Pedro Rodríguez Zaragoza en este caso me importa poco.

A los que ahorran tuits cuando gana el Tenerife esto les dio igual. La crítica va en función del personaje. Si estás de moda o eres susceptible de ser captado para sus intereses, te protegen. Con la plantilla, por ejemplo, desde hace unas semanas se atreven menos. Alzaron la voz y se acabó. Silencio. Ya no hay ni memes.

Es lo que tiene prefabricar discursos. Dependes de que luego los acontecimientos vayan en el sentido que tú deseas. Si no, se te complica. ¿Pero qué se puede esperar de gente que no es solidaria ni con sus propios compañeros? Hay gente que renunciaría a uno de sus dos trabajos para darle más opciones a un compañero que solo tiene uno. Y otros que lo quieren todo, pero que te intentarán convencer de que lo mejor para ti es irte al paro.