Por Rubén Mesa
El Tenerife afrontaba este domingo un partido muy importante ante el Real Sporting. Quería despejar dudas y acabar con los malos resultados de las dos últimas derrotas.
El equipo tuvo una primera parte muy pobre, en la que estaban presentes las dudas provocadas por las dos últimas derrotas. Durante toda la primera parte el juego era impreciso, lleno de pérdidas de balón, a las que no estamos acostumbrados. El Sporting tampoco puso, en ningún momento, en dificultad la meta de Juan Soriano. Los equipos se marchaban al descanso con el resultado inaugural.
En la segunda parte, el partido cambió totalmente, ya que a ninguno de los dos equipos le valía el empate, queriendo ambos romper la racha de dos derrotas seguidas. El Tenerife tuvo una clara oportunidad para adelantarse en el marcador en el minuto 48, pero el fútbol es tan imprevisible, que al minuto siguiente el equipo asturiano aprovechaba el fallo de Alex Corredera al intentar sacar la pelota del área blanquiazul, para hacer el primer gol. Los blanquiazules mostraron su garra competitiva, no se vinieron abajo y pocos minutos después, concretamente en el 53, una jugada del norteamericano Shaq Moore, con un centro espectacular para que Enric Gallego rematara de cabeza al fondo de la red, lograba la igualada.
El Tenerife aprovechaba su gran momento y continuaba mejorando su juego, y gracias a los cambios para frenar las jugadas peligrosas del Real Sporting, que en esta segunda parte tuvieron una clarísima oportunidad para adelantarse en el marcador, pero gracias a que el balón se marchó al palo y el defensa norteamericano estuvo muy eficaz, desbarataron la clara opción de los asturianos. Los tinerfeños continuaban buscando el segundo gol y en el minuto 82, Enric Gallego conseguía su segundo gol en el partido, adelantando al Tenerife en el marcador. Desde ese momento, hasta el final del partido, los tinerfeños supieron enfriar el partido para conseguir la octava victoria de la temporada, fuera de casa, convirtiéndose en el mejor equipo en ganar partidos fuera de casa.
Con esta victoria los tinerfeños se vuelven a acercar a las posiciones de ascenso directo, ya que en esta jornada sí supieron aprovechar el tropiezo del Almería, al que le recortamos dos puntos, quedándonos a cuatro de ellos. Pero
esa distancia se puede recortar aún más si los pupilos de Ramis son capaces de ganarles el próximo lunes en el Heliodoro. Será un encuentro de dos equipos que tienen objetivos diferentes. El Almería quiere dar un golpe sobre la mesa y alejarse de los tinerfeños y los blanquiazules seguir con su buena temporada. Si ganamos al Almería se incrementarían las opciones de pelear por el ascenso directo, en las últimas diez jornadas de liga.