Por @pabloalbelo
Leo muchas opiniones diversas sobre el complicado fin de semana que atraviesa y atravesará este archipiélago en lo meteorológico. Entiendo que, en algunas ocasiones, la prevención supera a la realidad, por lo que en esas veces se suspenden o aplazan los encuentros sin que finalmente, cuestión que es de agradecer, ocurra nada que afecte a la población. Sin embargo, los aficionados deben entender que una alerta o un aviso meteorológico no se establecen por capricho ni por diversión, sino para alertar a la población ante un peligro existente.
Por eso, debemos seguir las recomendaciones. Suspender las actividades deportivas es lo más prudente y sensato, porque nadie puede garantizar la seguridad de deportistas ni público antelas inclemencias del tiempo. Si se vuela una valla durante un partido o unos vehículos se quedan atrapados en un barrizal o, lo que es peor, en una acumulación de agua por ir de camino o de vuelta de un campo, ¿a quién responsabilizamos? Buscar jornadas para acomodar las suspensiones es una faena. Pero al menos no lamentaremos otras pérdidas.