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Se cumplen ocho años del regreso a la élite

Redacción Deporpress | Tal día como hoy, hace ocho años, el Iberostar Tenerife recuperaba su plaza en la élite. Desde entonces, no es que no haya soltado una plaza ganada por derechos propios, sino que ha conseguido un crecimiento exponencial para codearse entre los mejores equipos de ACB, paseando incluso su escudo por Europa. La ciudad de La Laguna y la isla de Tenerife vivía un día mágico en el Santiago Martín para volver a colocar un representativo en la máxima categoría del baloncesto, con una hazaña que los aurinegros no conseguían desde 1991.

Entonces llamada Adecco Oro, los canaristas firmaron un año impoluto bajo la dirección de Alejandro Martínez. Con tres jornadas de antemano, los tinerfeños pasaban por encima del Lleida Basquetbol (91-77) en liga regular para asegurarse matemáticamente la primera plaza que otorgaba un billete directo hacia la élite. Un equipo desatado que practicaba un juego vistoso, ofensivo y de alta anotación. Un roster donde Jakim Donaldson fue la estrella indiscutible del conjunto -14,6 puntos y 21,8 de valoración de promedio-, bien secundado en el resto de parcelas por el incombustible Richi Guillén; la dirección de Albert Sábat y Adrián Fuentes; la anotación exterior de Levi Rost y Nico Richotti;  la experiencia de figuras como Nacho Yánez y Jesús Chagoyen; o el poderío interior de Fotios Lampropoulos.

Sin embargo, fue un verano convulso, donde en principio parecía que lo ganado sobre la cancha no podría hacerse realidad en los despachos, debido a la obligatoriedad de hacer frente al canon de la competición y convertirse en Sociedad Anónima Deportiva (SAD). Al final, consiguió hacer realidad su sueño.