Redacción Deporpress | Con 22 años, un joven chico de Abades tocaba las puertas del cielo: Pedro Rodríguez Ledesma. Por entonces más conocido como ‘Pedrito’, el tinerfeño cumplía uno de esos sueños de todo futbolista profesional: debutar con su Selección. Fue justamente un 29 de mayo de 2010, frente a Arabia Saudí, en la ciudad de Innsbruck (Austria). Precisamente, aquel día debutaba sustituyendo a otro canario, David Silva, entrando a 30 minutos del final con el dorsal 18 a la espalda. Fue a escasos días de empezar el Mundial, donde se levantaría la primera Copa del Mundo de la historia para el país.
Por aquel entonces, el jugador formado en el ‘Raqui’ San Isidro daba sus primeros grandes pasos en la maquinaría del FC Barcelona, después de ganarse el respeto de Pep Guardiola desde su ascenso del filial blaugrana.
Con ‘La Roja’, sumaría 65 comparecencias -36 de titular- con un balance de 45 triunfos, 8 empates y 12 tropiezos. Diecisiete goles a lo largo de su carrera bajo los colores de España, donde cosechó los dos grandes valores preciados por cualquier futbolista de élite: el Mundial (Sudáfrica, 2010) y Eurocopa (Polonia y Ucrania, 2012). Pedro es el decimoquinto máximo goleador de la historia con la Selección, con un promedio de uno cada cuatro partidos; así como el vigésimo cuarto con más encuentros jugados.