Skip to main content Scroll Top

Se acabó el Excel

Redacción Deporpress | Había un sector del tinerfeñismo que aún creía, porque las matemáticas daban. Aunque al mismo tiempo, no era complicado darse cuenta de que era muy difícil aferrarse al 3,14% de probabilidades que había para jugar los playoff. Más que nada porque había que ganar todo lo que quedaba y nadie lo había hecho. Hoy, se acabó el Excel.

Se complicó mucho creer en él en el minuto 6′, pero se ratficó al borde del descanso. Sin duda, la primera parte no invitaba al optimismo. Un Cartagena netamente superior, creando muchos problemas a los blanquiazules. Buñuel sufrió mucho por su costado, sobre todo en los primeros compases. De ahí, llegó el primer gol de Ortuño, frente a una defensa del Tenerife muy poco expeditiva y endeble, que dejó que el balón se pasease dentro del área.

El segundo gol fue más discutido. Es verdad que Mellot no estaba acostumbrado a jugar de central y a la hora de medir algunas acciones y buscar desplazamientos en largo le costaba. Aunque, el penalti se puede calificar de riguroso. Si bien levanta la pierna, lo cierto es que toca balón primero. Bien diferente habría sido si encuentra la cabeza antes.

Garitano veía que el partido se le escapaba y al descanso metió a Luismi y a Álvaro Jiménez. El equipo mejoró, es cierto, pero no terminaba de dar un paso definitivo. Fue una reacción muy tenue. A unos diez minutos del final. Recordó lo que sucedió la semana pasada y sacó a Teto y a Ethyan al campo. Eso sí, la tarea era mucho más compleja, porque había que remontar un 2-0 y además fuera de casa.

Al final, la pequeña ilusión que se había sembrado ya se consumió. Ya no hay más porcentajes ni cálculos que pensar. Solo queda acabar la temporada en el mejor puesto posible y tener también la mente puesta en el futuro.