Eduardo Cabellos | Samuel Méndez: «Fiché para jugar en juveniles, pero la esperanza nunca se pierde». El verano suele ser el momento más oportuno para que los jóvenes talentos reciban más oportunidades. Algunos aprovechan este periodo para convencer a los técnicos de la idoneidad de tenerlos en cuenta para estar entre el filial y el equipo referencia. Esa es la esperanza de Samuel Méndez Díaz, un tinerfeño de 18 años que se ha embarcado en su primera aventura lejos de la Isla.
El futbolista se formó en la cadena de filiales del CD Tenerife hasta edad cadete. Tras seis temporadas firmó por el Atlético Unión Güímar, y en el último curso reforzó al Atlético Barranco Hondo, equipo con el que logró marcar un gol y dar una asistencia en la final que dejó al equipo de Candelaria en División de Honor tras conseguir el ascenso.
En la actualidad, el lateral, de 18 años, vive su primera experiencia en la Península y realiza la pretemporada con el Unionistas de Salamanca de Primera Federación. No obstante, aunque el futbolista llegó al conjunto salmantino para ayudar al juvenil, está contando con la confianza de Dani Llácer, técnico de la primera plantilla, en estos primeros encuentros. Durante su preparación pudo atender a Deporpress para repasar su trayectoria y comentar sus sensaciones en los primeras semanas de pretemporada.
Eduardo Cabellos: Te formaste en la cadena de filiales del Tenerife hasta edad cadete, ¿cómo recuerdas esa etapa?
Samuel Méndez: «Fue una etapa muy buena y tuve recuerdos muy bonitos. Estuve seis años y la verdad es que muy bien. El trato con los compañeros era muy bueno y en general fue una experiencia bonita».
EC: Más tarde pasaste por el Unión Güímar, ¿qué tal te fue por allí?
SM: «Fue un cambio difícil. Me costó adaptarme por lo que hablaba la gente. Me vino bien porque pude ser yo mismo. Me sentí liberado y jugué muy bien. Quedamos campeones y fue espectacular. La gente es normal que hable, me decían que era un gran paso atrás porque el Tenerife era un equipo profesional. No te digo que fue mejor, pero me vino muy bien cambiar de aires».
EC: Y por último, tu etapa en Barranco Hondo. Te vas del equipo tras ascender a División de Honor, cuéntame también tu paso por el equipo de Candelaria.
SM: «El Barranco Hondo para mí es el mejor equipo en el que he estado. En el que más recuerdos bonitos tengo. Me acogieron muy bien. Aythami Díaz es el mejor entrenador que he tenido. Confió en mí desde el primer momento. Conseguimos el ascenso y tengo enormes recuerdos del equipo en general».
EC: Ahora pruebas una nueva experiencia fuera de la Isla, ¿por qué tomas la decisión de marcharte a la Península?
SM: «Era mi último año de juveniles, mi agencia me ofreció la oportunidad y no la rechacé. Hacer pretemporada con un primer equipo que además milita en Primera RFEF es algo increíble y no lo pensé ni un segundo».
EC: ¿Cómo es preparar una pretemporada en un equipo de Primera Federación? ¿Estás notando mucho cambio?
SM: «Es muchísimo cambio. Lo que hice fue no parar. No tuve muchas vacaciones para poder entrenar desde que se acabó la temporada. Sabía que iba a ser un cambio muy difícil y en una pretemporada así no te conviene empezar de cero. Es un cambio muy grande».
EC: Pudiste debutar unos minutos en pretemporada, ¿cómo fue ese día para ti?
SM: «Debuté contra el Ávila y jugué 45 minutos, luego pude debutar ante el Zamora en casa con la gente de Salamanca. Estuvo muy bien. El entrenador confía en mí y eso es lo que más me gusta».
EC: ¿Cuáles son tus metas a futuro?
SM: «Siempre he dicho que he querido ser futbolista, pero la gente sabe lo difícil que es. A día de hoy ni me lo imagino. Quiero ir paso a paso y cuidarme de lesiones. Jugar es lo más importante y lo demás ya vendrá poco a poco. Yo fiché para jugar con los juveniles, pero la esperanza nunca se pierde [sobre tener algo de participación con la primera plantilla]. No tengo ninguna prisa, mi objetivo prioritario es ascender con el juvenil y ahora no pienso mucho en la primera plantilla, aunque me encantaría de cara al futuro».