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Rubiales plantea una Segunda División con 24 equipos para la 2020-21

Redacción Deporpress| La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se ha posicionado este viernes a favor de la toma en consideración de una Segunda División integrada por 24 equipos de cara a la temporada 2020-21 y ha solicitado, a través de un comunicado dirigido a LaLiga y al Consejo Superior de Deportes (CSD) la adopción de este modelo de competición «de manera excepcional, teniendo que volver a una Liga con un máximo de 22 equipos en la temporada 2021-22».

El organismo que preside Luis Rubiales, incluso, entiende que si su petición es aceptada por LaLiga y el CSD le correspondería mantenerse en Segunda División «a los equipos con mejores méritos deportivos de los cuatro últimos clasificados que, a su vez, coincide con los equipos que llegaban a la última jornada con opciones matemáticas reales de poder permanecer en esa categoría y podrían ser perjudicados por una decisión que les fuere posteriormente favorable sin haber podido ejercitarla desde el inicio y pudiendo crear un problema aún mayor en una fase posterior», argumentan.

Añaden, desde la sede de la RFEF, que la solución que proponen «es la mejor forma de garantizar, en estos momentos, las posibles incidencias que pudiera tener la resolución de los frentes jurídicos abiertos y sus potenciales desenlaces«.

De prosperar la iniciativa federativa, tanto el Numancia como el Deportivo de La Coruña se mantendrían en Segunda División de cara a la temporada 2020-21.

El comunicado de la RFEF, firmado por su secretario general Andreu Camps, va dirigido al presidente de LaLiga, Javier Tebas; a la presidenta del CSD, Irene Lozano; y a los presidentes del FC Fuenlabrada, Numancia y Deportivo de La Coruña.

Entre los argumentos esgrimidos por la RFEF para avalar su decisión figura, en primer lugar, que el estado de la situación actual «deja una serie de inciertos escenarios en función del resultado final de cada uno de ellos. Así, las decisiones que se adopten en este momento, y sin conocer el resultado final de los procedimientos abiertos, pudieran llegar a hacer de difícil encaje la resolución final que hubiere con la materialización jurídico-competitiva en ese momento concreto de la resolución«.

A la vista de esta situación, «la RFEF ni puede, ni debe prejuzgar ninguno de los resultados potencialmente posibles, pero sí puede constatar que alguno de ellos podría crear una situación de difícil o imposible subsanación para algunos equipos afectados, directa o indirectamente, por los resultados de los procedimientos abiertos y que van a tardar meses en finalizar».