Redacción Deporpress | Rubén Díez se convierte en el ‘cerebro’ del Deportivo. El futbolista cedido por el CD Tenerife ha visto retrasada su posición en el conjunto gallego, donde persigue su mejor versión tras la llegada al banquillo de su principal valedor en su etapa en el Castellón: Óscar Cano.
El jugador parece sentirse cómodo en el rol que le ha otorgado sobre el verde, relegándole a la posición de pivote para que sea quien lleve la batuta del equipo deportivista en el centro del campo, aprovechando su depurada técnica para las labores de creación.
“Me encuentro muy cómodo. Hacía tiempo que no jugaba tan atrasado, pero me siento bien porque estoy en contacto con el balón. Luego, juntando jugadores, se hace más sencillo dominar el juego, llevar el balón con más claridad arriba y crear ocasiones, apareciendo desde segunda línea”, expresó sobre su nuevo rol.
El Deportivo se sitúa a estas alturas en el séptimo puesto de su grupo en Primera RFEF. Con quince puntos, se encuentra a dos del ‘playoff’ y a ocho del ascenso directo.