Redacción Deporpress | Roland Garros se disputará finalmente, una semana después de lo previsto, entre el 30 de mayo y el 13 de junio. El motivo de este retraso es acrecentar las posibilidades de acoger al máximo número de espectadores posibles según indican los organizadores.
De acuerdo con las autoridades sanitarias francesas y la Federación Francesa de Tenis (FFT), esto «dejará algo más de tiempo para la mejora de la situación sanitaria». Además, y según explica Guilles Moretton, presidente de la FFT, la modificación del estadio en el que tendrá lugar el torneo hace que ahora cuenten con más de 12 hectáreas. Por tanto, y aún cumpliendo con todas las precauciones, el público no sería un problema sino todo lo contrario.
Sin embargo, las consecuencias del retraso del Grand Spam de tierra batida afectan al calendario del tenis en general. Los torneo de Stuttgart (ATP), s’Hertogenbosch (ATP y WTA) y Nottingham (WTA) en los que se debía iniciarse la temporada de hierba, van a verse obligados a hacer ajustes y modificaciones. Asimismo, afectaría al otro gran torneo del tenis mundial, Wimbledon, pues solo dejará dos semanas de margen entre estos. Está programado entre el 28 de junio y el 11 de julio, fechas que no se modifican desde el año 2015.
A la espera del avance de la vacunación y las nuevas medidas restrictivas que tome el Ejecutivo francés, la organización del Roland Garros espera poder ofrecerse a más de los 1.000 espectadores diarios del año pasado. Mientras tanto, solo quedará esperar ante la evolución de la pandemia en Francia.