Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife baja de la nube para volver a la realidad. Fin a una buena racha en un campo que seguirá siendo maldito para el ‘Pipo’ Baraja. Una mano de Luis Pérez era revisada por el VAR para que Rodri de penalti dejara sin premio a los blanquiazules (1-0). Los insulares se mostraron sólidos durante buena parte del encuentro, pero les faltó más chispa y ambición en ataque, terminando por ceder demasiado espacio en campo propio para firmar un trágico final.
Baraja no movió más fichas de las obligadas. Firme apuesta por lo que ha venido funcionando, repitiendo en sus esquemas con diez de los once protagonistas que ganaron al Elche en el Heliodoro. Un único cambio obligado: Javi Muñoz por Joselu.
La supresión de riesgos fue la tónica dominante durante los primeros 45 minutos. Poco fútbol, mucho respeto. Las pizarras ganaban la batalla al espectáculo de ida y vuelta. Los azulones tenían mayores urgencias por su condición clasificatoria, pero su capacidad para inquietar la solidez de los insulares no llegaba a buen puerto. Volcaron gran parte de su juego por la izquierda, donde la calidad de Saúl Berjón buscaba las cosquillas para mandar centros a la cabeza de Ortuño y Rodri. No tuvo mucho éxito la fórmula, a excepción de un remate del ‘15’ en la estrategia que se iba por encima del arco de Ortolá. De resto, Sipcic y Alberto se hicieron con el control del tráfico aéreo.
El Tenerife no tenía prisa, esperando su momento. La consigna era clara: jugar con las urgencias de los del ‘Cuco’ Ziganda. Milla se convirtió en el faro, dando mucha fluidez y salida al centrocampismo birria frente a tanta pierna en zona circular. Antes del cuarto de hora, se abrió un hueco que Moore, libre de marca, remataba a las manos de Lunin en una de las más claras, pero en caso de haber acabado en gol, habría sido anulado por el VAR debido a la posición antirreglamentaria de Dani Gómez en el arranque,
Percutían los del ‘Pipo’, especialmente por el carril derecho, pero se necesitaba más claridad en tres cuartos para poner a prueba los reflejos de Lunin. La ausencia de riesgos llevaba a lo previsible: un 0-0 al descanso. Los insulares daban sensación de aplomo y seguridad, a la espera de pescar en río revuelto frente a las urgencias asturianas.
El guion no cambió en demasía tras vestuarios: sin grande protagonismo en las áreas. Dani Gómez avisó al espacio, con un disparo al palo, pero la jugada quedó invalidada por fuera de juego (57’). Replicó el Oviedo otra vez a balón parado: centro templado de Saúl y Luismi roza lo justo para lamer el palo de Ortolá (59’).
Llegaban los primeros cambios de cromos. Ziganda metía a Borja Sánchez para buscar claridad entre líneas. Mientras, Baraja optaba por Bermejo y Lasure. Juntos, combinaron en una de las más claras blanquiazules, con un disparo del maño que obligaba a Lunin a despejar a córner (74’). Los azulones habían adelantado líneas, con un bloque más alto, achicando el agua como buenamente podía frente al ímpetu del cuadro de Ziganda. Los cambios funcionaron mejor en los de casa.
Los ovetenses estaban merodeando con insistencia el área blanquiazul. Hasta que llegó el máximo castigo: mano de Luis Pérez que Álvaro Moreno decretaba como penalti tras revisión en el VAR. A nada del final, cuando todo parecía condenado a un reparto de puntos, Rodri llevaba el éxtasis al graderío frente a la impotencia de los jugadores tinerfeñistas (87’). Con el cronómetro azotando, no hubo reacción en tiempo récord para evitar una marcha de vacío de tierras asturianas. Un freno a la euforia y una llamada a la prudencia.
FICHA TÉCNICA
Real Oviedo (1): Lunin; Nieto, Carlos Hernández, Arribas, Mossa; Tejera, Luismi, Sangalli, Saúl Berjón (Borja Sánchez, 60’); Rodri y Ortuño (Ibrahima, 65’).
Entrenador: Cuco Ziganda.
CD Tenerife (0): Ortolá; Luis Pérez, Sipcic, Alberto, Álex Muñoz; Moore, Milla, Aitor Sanz, Nahuel (Bermejo, 66’), Javi Muñoz (Lasure, 74’); y Dani Gómez (Miérez, 81’).
Entrenador: Rubén Baraja.
Goles: 1-0, Rodri de penalti (87’).
Árbitro: Álvaro Moreno Aragón, asistido por David Pérez Pallás y Javier García Lorenzo. Amonestó por los locales a Arribas y Carlos Hernández; y por parte visitante a Álex Muñoz, Moore, Sipcic, Aitor Sanz, Luis Pérez y Luis Milla.
Incidencias: Partido correspondiente a la 30 jornada, disputado en el Carlos Tartiere. El equipo ovetense vistió con su vestimenta habitual de local: camiseta azul con pantalones y medias blancas. Los tinerfeños usaron su equipación de color pistacho con pantalón y medias negros.